Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 28 de octubre de 2021

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jueves, 28 de octubre de 2021

La plataforma Mularroya Futuro hace públicas algunas reflexiones relativas a la importancia de culminar las obras de construcción del embalse de Mularroya, en el río Grío (al que se deriva agua desde el río Jalón). Este colectivo dice que “defender Mularroya en ningún caso es ir contra el medio ambiente”.

Señala que “los embalses son obras de regulación de los ríos, y regular el agua es luchar contra la sequía, el estrés hídrico y el cambio climático”.

Argumenta lo siguiente: “En nuestra zona, esa regulación del agua y los pactos por su uso vienen de lejos. Los acuerdos entre pueblos vecinos datan de siglos. El agua se regula con azudes, acequias, brazales,… Y su uso se pacta. Y los pactos se respetan siempre. Y Mularroya es una obra incluida en el Pacto del Agua de 1992”.

El embalse de Mularroya se construye en el municipio de La Almunia de Doña Godina, en la comarca zaragozana de Valdejalón.

La presa se sitúa en el cauce del río Grío y el embalse va a ser alimentado principalmente por un canal procedente del río Jalón.

La finalidad del embalse de Mularroya es la mejora de los regadíos del Bajo Jalón y los regadíos de aguas subterráneas del Campo de Cariñena.

Actualmente el sistema del Jalón atiende la demanda de unas 70.500 hectáreas de regadío y una demanda ganadera de más de 4 hectómetros cúbicos al año.

La comarca de Valdejalón cuenta con 20.000 hectáreas de regadío. Las obras del embalse de Mularroya servirían para crear 5.000 nuevas hectáreas de regadío y para afianzar las ya existentes.

3 de septiembre de 2021

Otras noticias

Almozara Editorial y DPZ presentan el libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha sido el escenario de presentación de libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”, coeditado por la Diputación y Almozara Editorial. Se divide en diez capítulos protagonizados por otros tantos productos o sectores agroalimentarios de la provincia: el queso y otros derivados lácteos; el vino; el aceite de oliva virgen extra; jamón, embutidos y otras conservas cárnicas; miel y mermeladas; chocolate, frutas de Aragón y otros dulces especiales; espárragos y otras conservas vegetales; cerveza y vermut; pasta; y pan y repostería tradicional.

Cristina Arguilé, autora de los textos, señala que en este libro “hemos querido reflejar la riqueza de la despensa zaragozana, a través de la descripción de los productos elaborados que, por su singularidad, tradición, importancia económica o calidad diferenciada, y en muchos casos por todos estos motivos, mejor representan la agroalimentación zaragozana”.

Explica que, “con los quesos, vinos, aceites de oliva, conservas vegetales, embutidos… como hilos conductores, el lector emprenderá un viaje que llega a todos los territorios de la provincia y recorre la diversidad de sus paisajes (reflejando la huella que la transformación de alimentos del campo y de la granja ha dejado en nuestra historia, cultura e idiosincrasia), hasta el lugar donde estos productos alcanzan su máxima expresión, los restaurantes del mundo rural”.

Cristina Arguilé añade que esta obra “es un homenaje a los hombres y mujeres que trabajan en el medio rural, porque fueron, son y serán personas esenciales, ya que satisfacen la más elemental de las necesidades humanas, la de la nutrición, y ofrecen auténticos placeres gastronómicos que hacen nuestra vida mucho más llevadera; y, además de alimentar nuestros cuerpos y espíritus, nutren nuestros pueblos, un mundo rural que sólo se mantiene si se habita, se vive y se trabaja”.

27 de octubre de 2021 |
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