La Alianza por la Competitividad de la Industria Española, de la que forma parte la Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB), ha presentado al Gobierno de España un conjunto de diez medidas para relanzar cuanto antes la economía. Están orientadas a estimular tanto la demanda nacional como la competitividad internacional del tejido empresarial:
1. Estimular los proyectos de inversión industrial.
2. Impulsar la demanda nacional e internacional del sector de la automoción.
3. Impulsar la actividad de la construcción y de los sectores auxiliares y de servicios conexos.
4. Diseñar un plan de apertura escalonada del comercio minorista y de la hostelería.
5. Reducción de los costes energéticos.
6. Promover la exportación y el acceso a mercados exteriores.
7. Incrementar la eficiencia en el transporte de mercancías y en la cadena logística.
8. La aplicación de medidas financieras.
9. Moratoria en la imposición de nuevas figuras tributarias sobre la industria.
10. Facilitar la prevención y control de la COVID-19 en los centros de trabajo.
Otras noticias
ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.












