La pandemia COVID-19 va a condicionar pero no va a impedir la presencia de la alfalfa española en la feria China Dairy Exhibition 2020, que tendrá lugar del 11 al 13 de octubre en Shijiazhuang (Provincia Hebei), tras haberse pospuesto respecto a la fecha inicial (julio en Wuhan). Este certamen se presenta como el más importante del sector del vacuno de leche en China.
La Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), con el apoyo de ICEX España Exportación e Inversiones, y con la consultora Eibens, va a estar presente en la citada feria.
AEFA indica que China se ha convertido en el segundo mayor demandante de forraje español, tras Emiratos Árabes Unidos. La pasada campaña las exportaciones españolas a China alcanzaron las 254.000 toneladas.
Luis Machín, director de AEFA, valora la presencia de esta Asociación en la feria China Dairy Exhibition 2020, pese a las dificultades y a la imposibilidad de viajar hasta allí.
Va a ser a través de la consultora Eibens como se va a promocionar la alfalfa española en China. Será la que atienda el stand de AEFA.
Luis Machín comenta que “se está viviendo un periodo de incertidumbre con respecto al mercado chino, ya que la excepción del arancel a la alfalfa estadounidense durará hasta septiembre de 2021, y la fortaleza del euro frente al dólar nos debilita a la hora de exportar y competir con el producto norteamericano”.
Y añade: “Esperamos poder transmitir en la feria las ventajas de la alfalfa española en muchos aspectos, así como la gran calidad de la alfalfa producida en los pasados meses de verano”.
Otras noticias
Ramón Solanilla, secretario general de ASAJA Huesca y Aragón, firma el artículo “De la PYME al nuevo vasallaje rural”, en el que alerta sobre el nuevo feudalismo
Ramón Solanilla, secretario general de ASAJA Huesca y Aragón, se hace la pregunta siguiente: “¿Volvemos al feudalismo?”. Habla de “un cambio silencioso en el modelo económico, un cambio contra el autónomo”. Firma un artículo de opinión que titula “De la PYME al nuevo vasallaje rural”. Señala que “en el campo empieza a percibirse una realidad inquietante: cada vez hay menos espacio para el agricultor y ganadero autónomo, para el pequeño y mediano empresario; el sistema se está estructurando contra el autónomo, contra la explotación familiar, contra quien vive directamente de su trabajo”.
El responsable de ASAJA en Huesca y Aragón explica que “la tendencia en el campo es clara: todos los años desaparecen miles de explotaciones agrarias, PYMES familiares; en las últimas décadas, España ha perdido más del cincuenta por ciento de sus explotaciones agrarias, mientras aumenta el tamaño medio de las restantes”. Y añade: “Hoy el agricultor o ganadero abandona porque la normativa es cada vez más compleja, la burocracia más asfixiante, los costes más elevados y la rentabilidad más baja; a esto se suma un cambio silencioso pero decisivo: la tierra se ha convertido también en un activo de inversión”.
Ramón Solanilla presenta la conclusión siguiente: “Lo que está en juego en este momento de la historia no es sólo un modelo productivo, sino un modelo de sociedad, dado que el sistema ya no protege al que trabaja, sino al que tiene capacidad de aguantar o de invertir; estamos ante una nueva lucha de clases, no entre ideologías, sino entre modelos: el de quienes viven de su trabajo y el de un sistema que cada vez favorece más a quienes tienen estructura, dimensión y capacidad financiera”.












