El Ministerio de Agricultura anuncia la convocatoria de ayudas para el fomento del asociacionismo cooperativo por valor total de 95,8 millones de euros. Será a través de las entidades asociativas prioritarias, y serán dos convocatorias de 50 millones de euros en 2022 y 45,8 millones en 2023. El ministro de Agricultura, Luis Planas, recuerda que, además, el sector del ovino y el caprino verá incrementada en un 17 por ciento las ayudas asociadas en la nueva Política Agraria Común (PAC).
Luis Planas destaca “el papel que juegan las empresas cooperativas como dinamizadoras de la economía en el medio rural, que ayudan a fijar población en el territorio, y son además un ejemplo de innovación para que sus socios obtengan mayor valor añadido; es necesario conseguir estructuras empresariales agroalimentarias con dimensión relevante, generadoras de valor y de empleo, y que sean modernas e internacionalizadas”. El ministro afirma que “la economía social permite a los productores integrados en las cooperativas obtener mejores rendimientos y mayor renta”.
Actualmente hay reconocidas en España doce entidades asociativas prioritarias, que facturan más de 4.200 millones de euros, el doce por ciento del total del sector agroalimentario.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













