Satisfacción en el sector agroalimentario español por el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Estados Unidos en torno al litigio Airbus-Boeing, enquistado desde hace casi dos décadas y que ha supuesto en los dos últimos años la imposición de aranceles a las producciones agroalimentarias españolas (junto a las de otros países europeos).
La llegada a la Casa Blanca de Joe Biden supuso que hace unos meses quedaran suspendidos esos aranceles hasta el 11 de julio. Ahora el acuerdo se extiende por cinco años más, con el fin de abordar con calma todo lo relacionado con el citado litigio (será en el nuevo Grupo de Trabajo sobre Aeronaves).
Hay una condición, impuesta por Estados Unidos. Europa no debe cruzar líneas rojas en su apoyo a Airbus.
Hay que recordar que este litigio aeronáutico se inició en 2004, y que fue en 2019 cuando la administración de Donald Trump impuso aranceles a las importaciones procedentes de varios países de Europa (entre ellos España). La respuesta de la Unión Europea fue imponer también aranceles en 2020.
La realidad para el sector agroalimentario español es que las ventas en Estados Unidos descendieron de forma significativa en el periodo de aranceles vigentes (desde noviembre de 2019 hasta febrero de 2021).
El acuerdo actual se enmarca en la gira que está llevando a cabo Joe Biden por Europa, que comenzaba con la reunión del Grupo de los Siete (G7) en Cornualles (Inglaterra) y seguía con la cumbre de la OTAN en Bruselas (Bélgica).
En esta misma localidad se ha celebrado un encuentro entre el presidente de Estados Unidos y los máximos representantes de la Unión Europea: Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea; y Charles Michel, presidente del Consejo Europeo.
El presidente Joe Biden se ha desplazado posteriormente a Ginebra (Suiza), ciudad en la que se va a reunir este miércoles 16 de junio con el presidente de Rusia, Vladimir Putin.
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La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.












