Los datos facilitados por la Interprofesional del Vino de España (OIVE) con motivo del Día Mundial de la Agricultura que se conmemora este viernes, 9 de septiembre, ponen de manifiesto “la importante contribución de la viticultura a la economía de España, a los que habría que sumar el resto de actividades que componen el sector vitivinícola (elaboración del vino, distribución, comercialización y otras actividades suministradoras)”. La citada entidad apunta igualmente que “la plantación y el cuidado de la vid, así como las actividades relacionadas con la vendimia, emplean a tiempo completo anualmente a unas 27.100 personas de manera directa, además de contribuir al mantenimiento de más de 20.550 empleos gracias a su efecto de arrastre sobre otros sectores económicos”. OIVE destaca “la importancia de la actividad vitivinícola para las zonas rurales, donde resulta clave para su supervivencia y lucha contra la despoblación”. Y añade: “La actividad de elaboración del vino también mantiene una fuerte vinculación al territorio, toda vez que las bodegas se localizan en zonas próximas a los viñedos, generando empleos y riqueza, de forma directa, en los territorios de su demarcación”.
Otras noticias
La Judía Blanca de Muniesa ha quedado inscrita como variedad de conservación en el Catálogo Nacional o Registro de Variedades Comerciales
La Judía Blanca de Muniesa se suma al Tomate Rosa de Barbastro y al Melón de Torres de Berrellén como variedad de conservación. Ha sido inscrita en el Catálogo Nacional o Registro de Variedades Comerciales. Es un “reconocimiento oficial a su valor como variedad local estrechamente ligada al territorio y a la historia agrícola de Muniesa, en la provincia de Teruel”. La conservación y recuperación de esta judía se debe a la familia Yus, y la tramitación la ha liderado Cristina Mallor, responsable del Banco de Germoplasma Hortícola del CITA de Aragón. La Judía Blanca de Muniesa se presenta como “una variedad tradicional destinada al consumo de grano seco, reconocida en la zona por su calidad organoléptica; tras el cocinado, destaca por una piel poco perceptible y por su textura mantecosa”.













