Los datos facilitados por la Interprofesional del Vino de España (OIVE) con motivo del Día Mundial de la Agricultura que se conmemora este viernes, 9 de septiembre, ponen de manifiesto “la importante contribución de la viticultura a la economía de España, a los que habría que sumar el resto de actividades que componen el sector vitivinícola (elaboración del vino, distribución, comercialización y otras actividades suministradoras)”. La citada entidad apunta igualmente que “la plantación y el cuidado de la vid, así como las actividades relacionadas con la vendimia, emplean a tiempo completo anualmente a unas 27.100 personas de manera directa, además de contribuir al mantenimiento de más de 20.550 empleos gracias a su efecto de arrastre sobre otros sectores económicos”. OIVE destaca “la importancia de la actividad vitivinícola para las zonas rurales, donde resulta clave para su supervivencia y lucha contra la despoblación”. Y añade: “La actividad de elaboración del vino también mantiene una fuerte vinculación al territorio, toda vez que las bodegas se localizan en zonas próximas a los viñedos, generando empleos y riqueza, de forma directa, en los territorios de su demarcación”.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













