España se ha sumado a la iniciativa europea VITAEVINO, que busca defender al conjunto del sector vitivinícola, por su cultura y por su importancia socioeconómica. La presentación ha tenido lugar en el Congreso de los Diputados. También se lleva a cabo en otros Estados miembros de la Unión Europea. Y se prevé celebrar antes de fin de año un evento de presentación en el Parlamento Europeo.
El sector europeo del vino se ha unido en VITAEVINO “para reivindicar la cultura del vino y defender el lugar legítimo y sostenible del consumo moderado de vino en nuestra sociedad, poniendo en valor el importante papel socioeconómico que el vino desempeña en España y en Europa, en nuestros entornos rurales y en nuestra cultura”.
Se hace pública, además, una declaración que defiende “el vino como algo más que un alimento: como un símbolo de convivencia y disfrute compartido, con una cultura milenaria y un papel determinante en la configuración de nuestra historia, nuestra economía, nuestros territorios y comunidades rurales”.
VITAEVINO está promovida en España por las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA; Cooperativas Agro-alimentarias de España; la Federación Española del Vino (FEV); y la Conferencia Española del Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV). Todas ellas en colaboración con la Interprofesional del Vino de España (OIVE).
Otras noticias
La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.













