La Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC), agrupación compuesta por ocho compañías que representan el noventa y cinco por ciento de la producción nacional, ha anunciado un descenso en la producción de verduras congeladas que supera el ocho por ciento. Este descenso supone un “cambio drástico en la tendencia de crecimiento que se mantenía desde hace más de diez años”.
La caída en las cifras de producción “se ha debido fundamentalmente a una climatología muy adversa que, según la Agencia Estatal de Meteorología, ha confirmado 2022 como el tercer año más seco desde 1961”.
Por categorías, entre las verduras de mayor volumen destaca el descenso en la producción de guisante, espinacas, cebollas, patatas, calabacín y judías verdes. Entre las pocas categorías que se mantienen, o que aumentan ligeramente la producción, destacan el brócoli y el arroz.
José Félix Liberal, presidente de la Asociación, dice que “es un descenso prácticamente generalizado en la producción, al que se suma el impacto del incremento de costes de las materias primas e insumos (principalmente energía y fertilizantes)”.
ASEVEC añade que “España constituye una de las grandes potencias europeas como fabricante de verduras congeladas”. La citada Asociación cuenta con una producción anual de 843.864 toneladas, de las cuales se exporta un sesenta y ocho por ciento a todo el mundo.
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