La Asociación Española de Fabricantes de Vegetales Congelados (ASEVEC), agrupación compuesta por ocho compañías que representan el noventa y cinco por ciento de la producción nacional, ha anunciado un descenso en la producción de verduras congeladas que supera el ocho por ciento. Este descenso supone un “cambio drástico en la tendencia de crecimiento que se mantenía desde hace más de diez años”.
La caída en las cifras de producción “se ha debido fundamentalmente a una climatología muy adversa que, según la Agencia Estatal de Meteorología, ha confirmado 2022 como el tercer año más seco desde 1961”.
Por categorías, entre las verduras de mayor volumen destaca el descenso en la producción de guisante, espinacas, cebollas, patatas, calabacín y judías verdes. Entre las pocas categorías que se mantienen, o que aumentan ligeramente la producción, destacan el brócoli y el arroz.
José Félix Liberal, presidente de la Asociación, dice que “es un descenso prácticamente generalizado en la producción, al que se suma el impacto del incremento de costes de las materias primas e insumos (principalmente energía y fertilizantes)”.
ASEVEC añade que “España constituye una de las grandes potencias europeas como fabricante de verduras congeladas”. La citada Asociación cuenta con una producción anual de 843.864 toneladas, de las cuales se exporta un sesenta y ocho por ciento a todo el mundo.
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XIII Congreso Mundial del Jamón: “La innovación y la sostenibilidad deben marcar la hoja de ruta de este sector para seguir siendo competitivos”
El XIII Congreso Mundial del Jamón se celebra en Granada de martes a jueves (días 28, 29 y 30 de abril de 2026). En la primera jornada de esta cita se incidió en la importancia de que “la innovación y la sostenibilidad marquen la hoja de ruta de este sector para asegurar que continúa siendo competitivo en los mercados exteriores”.
El profesor Carlos Buxadé analizó el papel del sector porcino en el actual tablero geopolítico y alertó de que, “a pesar de preverse un crecimiento de la demanda de carne del cincuenta por ciento para 2050, debe acometerse una reestructuración inmediata, basada en la digitalización y en la reducción de emisiones”.
Julio Tapiador, del Instituto Internacional del Jamón (Interham), y Davide Calderone, de la Asociación Industrial de Carne y Embutidos de Italia (Assica), abordaron el impacto de la fiebre porcina africana, señalando que “en países como Italia ha provocado pérdidas de hasta veinte millones de euros al mes en exportaciones”. Se incidió en “la necesidad de reforzar el reconocimiento internacional de la seguridad de los productos curados”.
Pere Gou, del IRTA de Cataluña, centró su intervención en “la transformación del proceso de secado del jamón mediante inteligencia artificial, una tecnología que permite optimizar en tiempo real variables como la temperatura o la humedad, mejorar la calidad del producto y avanzar hacia modelos de producción más eficientes y sostenibles”.













