Se ha reunido la denominada mesa del complejo cárnico aragonés. Allí y bajo la presidencia del consejero Joaquín Olona se ha fijado su ideario como pilar económico de Aragón. Se ha dicho en el encuentro que “la agroalimentación pronto se convertirá en la principal componente de la economía aragonesa (agroalimentación entendida como sistema que aglutina a la agricultura, ganadería, agroindustria, logística, distribución y servicios vinculados)”. La mesa del complejo cárnico aragonés ha fijado una serie de principios inspiradores, que son estos:
– Protección de las explotaciones familiares y la ganadería sostenible como pilares esenciales para la supervivencia de nuestro medio rural tal y como lo conocemos.
– La generación de valor añadido a través de la agroindustria.
– La productividad como base de la alimentación humana, el reconocimiento social, la economía circular, la innovación y el conocimiento.
– La integración vertical y el cooperativismo como vías complementarias de acceso a los mercados y de aplicación eficaz del marketing y la comunicación.
– La calidad diferenciadora, la soberanía y la seguridad alimentaria.
Añade que “todo ello apostando por la consolidación de la dimensión exportadora del complejo cárnico, reforzando a su vez nuestra propia producción de cereales y proteínas vegetales al tiempo que reducimos el impacto ambiental”. Respecto al conflicto bélico en Ucrania, se concluye que “exige la recuperación de la senda de la productividad, sin renunciar a los grandes retos medioambientales”.
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