Los distintos sectores cárnicos de España miran con expectación a la apertura de la restauración, en la paulatina vuelta a la normalidad que vive nuestro país así como viven otros países de la Unión Europea. Atrás queda el Ramadán, que ha salvado los muebles en los sectores ovino y vacuno.
La relajación en el Estado de Alarma en España y en las medidas de confinamiento en otros países europeos ya se empieza a notar en las ventas de porcino. El sector se va a ver beneficiado por la apertura de la restauración y por la llegada de las barbacoas.
Además, el cierre de industrias cárnicas estadounidenses, por motivo de la crisis sanitaria del coronavirus, ha llevado a varios países asiáticos a animarse a comprar carne de porcino en Europa.
El sector ovino se ha visto beneficiado en las últimas semanas por el Ramadán; la exportación ha compensado la caída de ventas motivada por el cierre de la restauración. La Lonja de Binéfar indica que los cebaderos están prácticamente vacíos.
Se está a la expectativa de lo que ocurra en junio con los restaurantes y bares (sobre todo para el lechal).
Una buena noticia para el sector ovino (y en general para la ganadería extensiva) es que no hay problema con los pastos, muy abundantes este año como consecuencia de las lluvias continuadas.
El Ramadán también ha sido bueno para el sector del vacuno, con movimiento exportador. Igualmente está pendiente del papel que pueda jugar la restauración, si bien hay mucha incertidumbre ante el volumen de turistas que pueda haber (la previsión habla de una menor cantidad de turistas, y por tanto una menor demanda de producto).
Otras noticias
La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.












