El inicio del Ramadán ha devuelto cierta alegría a los sectores ganaderos vacuno y ovino de España, dado que se han reactivado las exportaciones a los países árabes. El ganado vacuno sale de puerto con destino a Libia, Líbano y Argelia; mientras que el ganado ovino se dirige a Arabia Saudí y Jordania.
El problema se puede plantear en estos sectores una vez que finalice el Ramadán, y hasta ver cuándo se puede reabrir y en qué condiciones el canal HORECA (hostelería).
Hay que recordar que la hostelería constituye un destino fundamental para carnes de alto valor como piezas nobles del vacuno, y el lechazo y lechal en ovino.
Durante este tiempo de Estado de Alarma en España también se ha producido un descenso del consumo de carne de ovino en los hogares.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.












