“Desarrollar fumígenos naturales, a partir de materias activas extraídas de extractos vegetales, para el control de poblaciones de mosca blanca (Bemisia tabaci y Trialeurodes vaporariorum) y de focos fúngicos de botrytis (Botrytis cinerea) en cultivos hortícolas desarrollados de forma intensiva bajo invernadero”. Es el principal objetivo del proyecto LIFE NextFUMIGREEN, que acaba de ver la luz en este mes de diciembre. Cuenta con un presupuesto total de casi 2,8 millones de euros y se va a desarrollar hasta el 31 de mayo de 2027.
LIFE NextFUMIGREEN probará “la eficacia de un nuevo tipo de producto fitosanitario fumigante, basado en ingredientes activos de origen natural, en la protección de los cultivos más representativos de los invernaderos”. El proyecto cuenta con los siguientes socios: FumiHogar, Fundación para las Tecnologías Auxiliares de la Agricultura (TECNOVA), Fundación Finnova, B&B Asesores Auditores Ambientales, Comercial Quimica Masso y BrioAgro Tech.
En la carta de presentación de este proyecto se indica que “los bioplaguicidas fumigantes son menos tóxicos que los convencionales, y la sustitución de los plaguicidas de origen químico mitigará los efectos adversos sobre el medio ambiente y la salud humana”. El proyecto pretende “demostrar que este nuevo bioplaguicida fumigante es eficaz contra las plagas y enfermedades específicas de los cultivos de pimiento y tomate (los mayores cultivos de invernadero), y que puede utilizarse para otros patosistemas (se pretende demostrar su eficacia contra el trips y la tuta absoluta) y en otros países de la Unión Europea”.
LIFE NextFUMIGREEN prevé asimismo otros beneficios como “la mejora de la seguridad alimentaria como consecuencia de alimentos sin residuos, y efectos positivos sobre la biodiversidad y el cambio climático”.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













