Los investigadores Emilio Camacho, Juan Antonio Rodríguez y Rafael González, de la Universidad de Córdoba, desarrollan un modelo basado en la arquitectura deep learning Transformer para orientar la toma de decisiones en las comunidades de regantes. Se presenta como la respuesta tecnológica a la escasez de agua y al elevado coste de la energía, que son los problemas principales a los que se enfrentan los regantes. La ciencia de datos y la inteligencia artificial aparecen como grandes aliadas para conocer cuándo y con cuánta agua se van a regar los cultivos. El proyecto HOPE está centrado en el desarrollo de un modelo holístico de riego de precisión. El último desarrollado, que es el más preciso hasta la fecha, permite predecir la demanda real de agua de riego a una semana vista y con un margen de error inferior al dos por ciento.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













