Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 23 de abril de 2026

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El prosecco italiano y en lata, ejemplo de adaptarse a las demandas de los nuevos consumidores

El sector del vino debe apostar por productos y formatos nuevos, atendiendo a las demandas de los consumidores. Es una de las conclusiones del seminario on line que ha organizado Cooperativas Agro-alimentarias de España y que ha llevado por título “Perspectivas de mercado en el vino”.

Han asistido telemáticamente más de 80 personas, que han podido conocer la situación del mercado vitivinícola naciones e internacional, así como los retos principales a los que se enfrenta el sector.

Pedro Ballesteros, Master of Wine, valora el papel social de las cooperativas, y destaca que “poseen el mayor patrimonio vinícola del mundo, ya que nadie tiene tantas viñas viejas, un concepto mágico para llegar al consumidor”.

Ha analizado la estrategia vitivinícola de otras regiones productoras, centrándose especialmente en el caso de Italia. Allí las cooperativas, con un movimiento de integración más fuerte, han lanzado vinos como el prosecco y el lambrusco, con los que todos los actores han obtenido mayores beneficios.

Pedro Ballesteros señala que “el reto de las cooperativas es crear valor de forma sostenible”, y remarca que “la comercialización y la comunicación son asignaturas pendientes en algunas cooperativas de España”.

Anima a las bodegas cooperativas a tener visión a largo plazo, a clasificar y zonificar según las uvas, y a divulgar más su compromiso con el desarrollo sostenible del territorio y el patrimonio cultural.

Emma Castro, director del departamento vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España, ha expuesto los principales datos de producción, ventas y exportaciones del sector.

La producción en la Unión Europea se ha incrementado este año un 4 por ciento respecto a 2019, estimándose en 163 millones de hectolitros de vino y mosto; la producción mundial de vino se estima en alrededor de 258 millones de hectolitros.

En cuanto a las exportaciones españolas, los productos que han tenido mejor comportamiento en los mercados internacionales en el primer semestre han sido el mosto y el vino en Bag-in-Box (o sea, bolsa en caja).

Jaime Uscola, jefe de negocios internacionales del Banco Santander, ha detallado los retos y oportunidades para las bodegas españolas en los mercados exteriores, con especial atención a Reino Unido y Estados Unidos.

Destaca que en el sector del vino el 99 por ciento de sus clientes están fuera, y que los retos a los que se enfrentan las bodegas en estos momentos son el Brexit, el cambio en la presidencia de Estados Unidos y la evolución del mercado chino.

Este seminario on line finalizaba con una mesa redonda con participación de representantes de bodegas cooperativas, que han expuesto cómo les ha afectado la pandemia de la COVID-19, y cómo se ha incrementado en general la venta on line sobre todo en el Norte de Europa, Estados Unidos y Japón (en España todavía no ha llegado ese despegue, aunque se puede producir en breve a través de alguna plataforma).

Con respecto al marketing todos han abogado por crear nuevos productos (como cócteles) y formatos (manejables y fáciles de abrir).

La demanda de vino en botella 3/8 ha crecido durante la pandemia, y no se descarta tener que apostar por el vino en lata, que de hecho ya está funcionando en países como Estados Unidos, y que se pudiera ofrecer en las máquinas de vending (muy implantadas por ejemplo en Japón).

Agustín Herrero, director de Cooperativas Agro-alimentarias de España, clausuraba este seminario on line, destacando que “tenemos viñedos propios y territorio, y contamos con tecnología, calidad del producto, talento y conocimiento, herramientas necesarias para crear valor sostenible; la apuesta de las cooperativas debe ser aunar esfuerzos y pensar a medio plazo para crecer”.

15 de noviembre de 2020

Otras noticias

Agentes del sector logístico agroalimentario analizan en Zaragoza las vulnerabilidades de la cadena y el papel de la innovación para crecer en seguridad y competitividad

ALIA —Clúster de Logística de Aragón— ha reunido en Zaragoza a agentes de este sector para analizar las vulnerabilidades de la cadena logística agroalimentaria y los retos de la innovación. El evento ha contado con dos mesas redondas.

PRIMERA MESA REDONDA

Algunas de las cuestiones que se han abordado son éstas: ¿cómo se logra el equilibrio entre el elevado consumo energético en la cadena de frío y la reducción de emisiones? ¿Hasta qué punto el software permite anticipar roturas de stock? ¿Cómo se gestiona el estrés operativo de las flotas para garantizar el producto fresco? Han intervenido Jorge Falcón, de Carreras Grupo Logístico; Alberto Domínguez, de bonÀrea; Eduardo Costa, de Grupo Costa; y Guillermo Saldaña, de Panishop.

En la sesión se ha hablado de cómo enfrentarse a las grandes crisis y disrupciones, y se ha puesto de relevancia “la importancia de contar con planes de contingencia”. Jorge Falcón ha indicado, al respecto, que “son planes de reacción que se trabajan tanto internamente como con los clientes, y en los que se planifican cuestiones como las entregas o cómo gestionar las caídas”. Alberto Domínguez ha subrayado “la importancia de adaptarse en caso de sobrecostes para que no los asuma el cliente final”. Y Eduardo Costa ha destacado “las exigencias de la logística de animales vivos, ya que se viene de pandemias con elevados costes para el sector”.

SEGUNDA MESA REDONDA

La segunda mesa redonda ha estado dedicada al futuro del sector y ha reunido a Teresa de la Cruz, Project Manager de Zaragoza Logistics Center; Darioleta Aranda, de Disaragon; y Jesús Estrada, de Ako. Han compartido su visión sobre la innovación, digitalización y eficiencia como palancas clave para reforzar la seguridad y competitividad. El papel de los gemelos digitales en las simulaciones de macro-shocks, el reto térmico de las rutas de frío de última milla y las herramientas predictivas se han tratado en este bloque.

Teresa de la Cruz ha dicho: “La tecnología y el poder del dato están ahí; la cuestión es cómo y cuándo usar el dato. Verdaderamente no se está explotando; es un problema de confianza”. A este respecto, Jesús Estrada ha añadido “la cuestión de que las empresas asuman la cultura de la inversión, en el sentido de que se vea como un valor añadido y no como un coste; si demuestras con datos el retorno logrado de la inversión, la idea cambia”.

20 de abril de 2026 |
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