El Vivero de Empresas Agroalimentarias de ADECUARA (Asociación para el Desarrollo Integral de la Cuna de Aragón-La Jacetania y Alto Gállego) cuenta con un nuevo integrante. Se trata del Hotel El Privilegio de Tena, de Tramacastilla de Tena (Huesca). Ha creado GASTRONÓMIKO, un proyecto de comida ya preparada basada en migas y cordero lechal tensino.
Los promotores son Juan Ignacio Pérez, Anabel Costas y sus hijos (Verónica y Toño). Inician esta nueva línea de negocio, basada en comida preparada tradicional, lista para calentar y disfrutar.
La primera propuesta de GASTRONÓMIKO son productos locales y de proximidad, como las migas y el cordero lechal tensino. De cara al futuro se quiere ampliar la oferta a migan sin gluten y a Ternasco de Aragón.
Juan Ignacio Pérez señala que “el nombre de GASTRONÓMIKO hace referencia tanto a la gastronomía, pilar fundamental de la economía de los valles de montaña, como a un producto singular y exclusivo, lo que representamos con la K; la idea es ofrecer un producto pensado para clientes con poco tiempo para cocinar pero que no renuncian a un producto de calidad”.
GASTRONÓMIKO anuncia que “la distribución de los productos se realizará en los mejores establecimientos del entorno (tiendas especializadas, supermercados y pequeños establecimientos que no cuentan con cocina diaria) y también habrá venta on line”.
Actualmente se está trabajando, bajo la supervisión de la técnico de calidad de ADECUARA, en los aspectos sanitarios y en el empaquetado de las migas y el lechal; en breve se iniciará la comercialización de los mismos.
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Ramón Solanilla, secretario general de ASAJA Huesca y Aragón, firma el artículo “De la PYME al nuevo vasallaje rural”, en el que alerta sobre el nuevo feudalismo
Ramón Solanilla, secretario general de ASAJA Huesca y Aragón, se hace la pregunta siguiente: “¿Volvemos al feudalismo?”. Habla de “un cambio silencioso en el modelo económico, un cambio contra el autónomo”. Firma un artículo de opinión que titula “De la PYME al nuevo vasallaje rural”. Señala que “en el campo empieza a percibirse una realidad inquietante: cada vez hay menos espacio para el agricultor y ganadero autónomo, para el pequeño y mediano empresario; el sistema se está estructurando contra el autónomo, contra la explotación familiar, contra quien vive directamente de su trabajo”.
El responsable de ASAJA en Huesca y Aragón explica que “la tendencia en el campo es clara: todos los años desaparecen miles de explotaciones agrarias, PYMES familiares; en las últimas décadas, España ha perdido más del cincuenta por ciento de sus explotaciones agrarias, mientras aumenta el tamaño medio de las restantes”. Y añade: “Hoy el agricultor o ganadero abandona porque la normativa es cada vez más compleja, la burocracia más asfixiante, los costes más elevados y la rentabilidad más baja; a esto se suma un cambio silencioso pero decisivo: la tierra se ha convertido también en un activo de inversión”.
Ramón Solanilla presenta la conclusión siguiente: “Lo que está en juego en este momento de la historia no es sólo un modelo productivo, sino un modelo de sociedad, dado que el sistema ya no protege al que trabaja, sino al que tiene capacidad de aguantar o de invertir; estamos ante una nueva lucha de clases, no entre ideologías, sino entre modelos: el de quienes viven de su trabajo y el de un sistema que cada vez favorece más a quienes tienen estructura, dimensión y capacidad financiera”.












