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sábado, 18 de julio de 2026

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José Luis Gállego (ADESHO): ‘Reducir a tres los veinte Grupos LEADER de Aragón es un grave error’

La Asociación para el Desarrollo Rural Comarcal de la Hoya de Huesca (ADESHO) se pronuncia respecto a la intención del Gobierno de Aragón de reducir a tres los veinte Grupos de Acción Local LEADER que hay en este territorio. José Luis Gállego, presidente de ADESHO, firma el siguiente comunicado, en el que califica la medida como un grave error:

Ante la intención manifestada por el Gobierno de Aragón (al menos por el consejero de Agricultura, Ganadería y Medioambiente, Joaquín Olona) de reducir a tres (uno por provincia) los 20 Grupos LEADER que existen ahora en nuestra comunidad, rebajando la financiación de los 77 millones con los que contamos en el periodo actual (una vez descontados los 36 millones que ya nos recortó el Departamento en 2019) a 45 millones para el próximo, el Grupo de Acción Local Asociación para el Desarrollo Rural Comarcal de la Hoya de Huesca (ADESHO) manifiesta su oposición.

ADESHO considera esta medida como un grave error, muy inoportuna en el escenario actual, alejada de la práctica de los territorios que mejor gestionan el desarrollo local y de lo que la investigación más consolidada evidencia desde hace tiempo.

Para este centro los Grupos de Acción Local (GAL) son un elemento de cohesión, vertebración y participación de la sociedad rural en la gestión de fondos públicos destinados al desarrollo socioeconómico del medio rural, que debería ser potenciada y no cuestionada.

Más que nada porque lleva a cabo iniciativas que el Gobierno de Aragón jamás se habría planteado, ya que sigue anclado en unos postulados superados hace tiempo tanto en el diagnóstico como en la práctica política.

Gracias a los programas diseñados por sus equipos técnicos y potenciados y apoyados por todas las entidades que conforman los Grupos de Acción Local, el Desarrollo Rural en nuestra comunidad es algo más que regadíos y PAC, con políticas innovadoras a través de formas de gestión flexibles, cercanas y dinamizadoras.

La propuesta del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, basada en concentrar la gestión administrativa a escala provincial, no está sostenida por ningún fundamento teórico ni estudio que tenga una mínima base empírica, sino todo lo contrario, puesto que la experiencia comparada tiende a reforzar el enfoque comarcal, en aplicación de la legislación sobre comarcalización de Aragón, que arranca del año 2002  y que en la mayoría de los casos ha sido un modelo de éxito en la gestión.

El consejero Joaquín Olona plantea su rechazo a mantener el modelo  basándose como único argumento en que los Grupos llevan 30 años, obviando que los propios Reglamentos Comunitarios han venido manteniendo el enfoque Leader como una de las medidas incuestionables para el desarrollo del medio rural europeo.

A nuestro juicio, este argumento carece de fundamento y choca frontalmente con la lógica de descentralizar servicios de proximidad y atender desde la cercanía, de abajo arriba, contando con la opinión de la población rural, como vienen haciendo los GAL en la gestión del LEADER.

Se pone en peligro además el capital humano, técnico y social acumulado a lo largo de varias décadas, que permite a los emprendedores así como a entidades sociales e iniciativas innovadoras ubicar con certeza las sedes de los GAL, gestionadas por profesionales competentes y comprometidos, en las que tramitar unas ayudas.

Éstas son las únicas de carácter directo a las que en muchas ocasiones pueden acceder las microempresas y PYMEs radicadas en el medio rural de la comarca de la Hoya, en cualquier sector de actividad, sea en materia agroalimentaria, en servicios como el turismo, o en el sector industrial.

Con el acuciante problema de la despoblación y el cierre de servicios de proximidad públicos y privados, consideramos que una administración pública que participa y diseña políticas, y redacta directrices contra la despoblación no puede impulsar un modelo centralizador e insolidario y carente de rigor, que introduce rigidez e ineficiencia como el que se pone sobre la mesa, totalmente opuesto al modelo de otras autonomías y al de los países europeos que mejor aplican el desarrollo rural.

Creemos que la reducción drástica de la disponibilidad presupuestaria irá en detrimento del tejido empresarial local y de su sociedad civil, que no encuentran acomodo o en otras líneas o convocatorias de ayudas públicas, tan escasas en el Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, como en cualesquiera otros.

Como todo modelo, los GAL pueden ser mejorables, pero no es menos cierto que la propuesta que se pone sobre la mesa pervierte la filosofía LEADER, basada en el empuje de abajo hacia arriba, en la participación público-privada de las herramientas de gestión, y tecnifica un modelo en el que las comunidades rurales han contado con un papel muy activo y una gran iniciativa a la hora de definir y de impulsar medidas.

Y añadiendo además el hecho de que las oficinas de los GAL se encuentran en pequeñas localidades en las que trabaja personal de alta cualificación y gran compromiso, conocedor del territorio y sus gentes, que ha gestionado fondos destinados al desarrollo de iniciativas locales.

En lo que respecta en concreto a la comarca de la Hoya de Huesca, desde la fundación del Grupo ADESHO (antes denominado ADEGASO) en 1996 se han concedido ayudas LEADER por valor de más de 21,5 millones de euros, que han supuesto en la comarca una inversión de casi 100 millones de euros (de ellos más de 80 millones en inversión por el sector privado empresarial).

Las ayudas han llegado a los 40 municipios que componen la comarca.

Se han examinado desde entonces 677 solicitudes de ayudas LEADER.

Ello ha permitido la generación de más de 400 empleos (el 45 por ciento mujeres) y el mantenimiento de casi 950 empleos (el 50 por ciento mujeres).

A ello hay que sumarle los más de 5 millones de euros que se han invertido en la comarca a través de proyectos de cooperación transnacionales e interterritoriales, ya sea con otros Grupos y entidades del resto de comunidades autónomas, ya sea con otros Grupos de Acción Local de Aragón.

Se ha trabajado en materias como responsabilidad social empresarial, turismo ornitológico, agroalimentación, jóvenes, mujeres, infraestructuras medioambientales, cultura y turismo,…

Por último, el Grupo ha organizado o colaborado en la realización de más de 200 actos, jornadas formativas, talleres y catas agroalimentarias, charlas de dinamización social, tanto dirigidos al público en general como a empresas y emprendedores, ayuntamientos, colegios e institutos, asociaciones de mujeres, organizaciones agrarias, y otros colectivos e instituciones”.

16 de abril de 2021

Otras noticias

HUESCA, HIJA DE PYRENE – Sobrarbe, un territorio siempre vivo

Ordesa y Monte Perdido es la gran joya natural y paisajística del Pirineo aragonés. Se encuentra enclavada en la comarca del Sobrarbe y cuenta con cuatro sectores, bien definidos y diferenciados entre ellos: el propio valle de Ordesa, el cañón de Añisclo, las gargantas de Escuaín y el valle de Pineta.

Es un espacio natural que goza de protección. Éste y el de los Picos de Europa, en la cordillera cantábrica, fueron los primeros en ser reconocidos como parques nacionales. Reinaba en España Alfonso XIII, momento en el que también se alumbró la creación de una red de establecimientos hoteleros de primer nivel: los llamados Paradores. Huesca cuenta con el de Bielsa, en Pineta.

Precisamente Bielsa forma parte del conjunto de bellas poblaciones que atesora el área de influencia del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, junto con las que conforman los municipios de Torla, Broto, Aínsa, Boltaña, Fanlo, Tella-Sin y Puértolas.

Este enclave altoaragonés está coronado por la triada de tresmiles llamada Las Tres Sorores: Cilindro de Marboré, Monte Perdido y Añisclo. Cuenta, además, con un icono pétreo que está situado a dos mil ochocientos metros de altitud: la Brecha de Rolando, puerta de entrada al francés Parque Nacional de los Pirineos.

El agua es una de las grandes protagonistas en Ordesa. Este líquido juega con el terreno abrupto y escarpado, creando cascadas de gran espectacularidad. Destacan sobre las demás la Cola de Caballo y las Gradas de Soaso.

Louis Ramond de Carbonnières, padre del pirineísmo, ya había escrito sobre este espacio natural, si bien su gran divulgador fue el también galo Lucien Briet, que profundizó, al estilo de los viajeros románticos, en el conocimiento sobre su naturaleza, paisajes y modos de vida de sus gentes. No sólo dedicó tiempo a Ordesa y Monte Perdido, sino que hizo lo propio con la sierra y los cañones de Guara.

Si hablamos de un territorio, debemos ocuparnos de su geología, porque al fin y al cabo es su base física. Los amantes de esta disciplina pueden encontrar su particular paraíso en la comarca del Sobrarbe. Toda ella se engloba en el Geoparque de los Pirineos, el cual permite realizar un viaje que parece de fantasía pero que nos introduce de lleno en cómo se gestó esta cordillera y cómo evolucionó en el tiempo.

Realmente se denomina Geoparque de Sobrarbe-Pirineos. Incluye Ordesa y Monte Perdido, así como los parques naturales de Posets-Maladeta y de la Sierra y los Cañones de Guara. Casi nada.

Y podemos continuar moviéndonos, por qué no, entre la fantasía y la realidad histórica, ya que en este territorio hallaremos, con el permiso del monasterio de San Juan de la Peña, el mito fundacional de Aragón, a raíz de la batalla de Aínsa, el árbol de Sobrarbe y el reino legendario allí establecido.

El episodio del citado combate, fechado en el siglo VIII, es recordado de forma bienal, con una representación teatral que recibe el nombre de La Morisma. Tiene lugar en Aínsa, población en la que también se localiza un templete que recuerda la cruz aparecida sobre el árbol de Sobrarbe.

A este territorio se debe la característica primigenia de Aragón, consistente en que esta entidad política se basa en las leyes y no en los reyes, dado que estos últimos se tenían que someter a las primeras. De ahí derivaron fueros y libertades, concedidos a las gentes de determinadas áreas cuando éstas eran difíciles de poblar.

En El Pueyo de Araguás hay un monasterio estrechamente ligado a la historia del Sobrarbe —a la real y a la legendaria—: el de San Victorián. Se ha llegado a decir que es el más antiguo de cuantos existen en España. Y se cuenta que fue reconstruido por Ramiro I, considerado por la historiografía como primer rey de Aragón.

Éste nunca se presentó como monarca pero tampoco lo hizo como conde, viviéndose con él la transición de condado a reino; fue entonces cuando se produjo la integración del Sobrarbe y La Ribagorza en el Reino de Aragón. Todo ello había que oficializarlo ante el mundo y, por este motivo, Sancho Ramírez viajó hasta Roma para ser coronado rey por el papa Alejandro II.

Hay mil y una historias que se puede contar tanto de la comarca del Sobrarbe como del conjunto de la provincia de Huesca. Las hay de todo tipo: legendarias y también basadas en la realidad. En un caso y en otro constituyen un muy buen tema de conversación para callejear por los cascos históricos de Aínsa, de Boltaña y de tantas otras poblaciones con encanto que atesora este territorio.

Muchas de esas historias se refieren a los usos y costumbres de los sobrarbenses y en general de los habitantes del Pirineo altoaragonés. Su día a día estuvo antaño muy vinculado con el sector de la madera.

Hay quien dice que este recurso debería ser explotado de nuevo, dado que supondría obtener un buen rendimiento económico y, al mismo tiempo, limpiar los bosques de un combustible que puede causar auténticos estragos en caso de incendiarse. La sobreprotección de los árboles puede convertirse, en un abrir y cerrar de ojos, en su condena más absoluta.

Pero centrémonos aquí y ahora en una actividad que combina la madera con el agua: el descenso de navatas (o nabatas, en aragonés). Era la forma en la que los habitantes de los Pirineos transportaban los troncos procedentes de sus montes. Los unían con ataduras, creando así embarcaciones efímeras. Los navateros las conducían por los ríos hasta su destino en un frenético descenso de aguas bravas.

Esto es algo que acabó perdiéndose en el siglo XX, si bien se ha recuperado como homenaje a quienes se dedicaron a tal labor. De ahí los actuales descensos de navatas por los ríos Cinca, Aragón-Subordán y Gállego. Constituyen igualmente un reclamo turístico.

No dejamos de hablar de agua. El Sobrarbe y, del mismo modo, La Ribagorza han vivido en sus propias carnes una cuestión que genera mucha controversia. Es la relativa a los proyectos de construcción de embalses. Algunos terminaron por desestimarse y otros se convirtieron en realidad.

Encontramos entre estos últimos los de Mediano y El Grado, en el río Cinca. La primera de esas dos obras hidráulicas se sitúa íntegramente en el Sobrarbe, mientras que la segunda baña tierras no sólo de esta comarca, sino también de La Ribagorza y el Somontano de Barbastro.

Los dos embalses forman parte de un capricho que nace de la unión entre la geografía natural y la generada por el ser humano. Depara ciertas curiosidades, como la referente al agua de la cascada de la Cola de Caballo, en Ordesa, que puede acabar saliendo por cualquier grifo de la ciudad de Huesca, tras recorrer los ríos Arazas, Ara y Cinca, y ser transportada por el Canal del Cinca desde el embalse de El Grado hasta la red de abastecimiento de la capital oscense.

Pero volvamos a hablar de Aínsa, localidad que acoge dos certámenes vinculados con el sector agroalimentario: la Ferieta y la Expoferia del Sobrarbe. Ambas sirven para mostrar el esfuerzo que agricultores y ganaderos realizan día a día para dar vida a esta comarca.

Merece especial mención la ganadería extensiva de vacuno, con las razas parda de montaña y pirenaica como grandes protagonistas. La ternera, el cordero y el latón de La Fueva —cerdo criado en el monte— son ejemplos de producciones agroalimentarias del Sobrarbe.

También son destacadas algunas elaboraciones, como las chiretas, que se pueden encontrar igualmente en La Ribagorza y en el Somontano de Barbastro. Las chiretas están hechas de tripa de cordero rellena de arroz, vísceras, panceta y especias.

Estamos hablando de un territorio de platos contundentes, como el citado y como la sopa belsetana o de Bielsa, con sus mondonguillas o albóndigas de pequeño tamaño elaboradas a base de carne de cerdo.

Allí, en la localidad de Bielsa, se escenifica todos los años un carnaval sorprendente y variopinto, con sus trangas, madamas, el onso y su domador, y con Cornelio Zorrilla, muñeco que se convierte en chivo expiatorio de los males de esta población y de su entorno.

Y, llegados a este punto, hay que hacerse una pregunta sobre las comunicaciones en el Sobrarbe, las cuales se basan en carreteras que conectan con los cuatro puntos cardinales (Francia al norte, La Ribagorza al este, Somontano de Barbastro al sur y Alto Gállego al oeste).

Va la pregunta: el hecho de que no sean vías de gran capacidad y de que no exista ferrocarril en la zona, ¿supone una debilidad y un freno al desarrollo de este territorio, o es más bien una baza protectora frente a un turismo masificado? Cada cual tendrá su propia opinión. El debate está servido.

Continuará.

Este texto es obra de Alberto Cebrián.

HUESCA, HIJA DE PYRENE. PRÓLOGO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-un-territorio-siempre-vivo-prologo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA JACETANIA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-jacetania-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. ALTO GÁLLEGO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-alto-gallego-un-territorio-siempre-vivo/

 

17 de julio de 2026 |
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