La Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC) ha hecho balance del año 2021, ejercicio en el que este sector en España alcanzó una facturación récord de 18.500 millones de euros, aportando a las arcas públicas 2.245 millones de euros. INTERPOR indica que “el sector porcino da empleo a más de 415.000 personas de forma directa, indirecta e inducida, especialmente en las zonas rurales, donde las industrias porcinas han aumentado en un trece por ciento en la última década”. Destaca igualmente que “el modelo español de porcino garantiza la autonomía alimentaria de forma cada vez más sostenible, al reducir en un cuarenta por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero en los últimos quince años”. El valor de las exportaciones fue de 7.718 millones de euros, siendo los principales destinos de la carne de porcino española China, Francia, Italia, Filipinas, Japón, Corea del Sur y Portugal.
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XIII Congreso Mundial del Jamón: “La innovación y la sostenibilidad deben marcar la hoja de ruta de este sector para seguir siendo competitivos”
El XIII Congreso Mundial del Jamón se celebra en Granada de martes a jueves (días 28, 29 y 30 de abril de 2026). En la primera jornada de esta cita se incidió en la importancia de que “la innovación y la sostenibilidad marquen la hoja de ruta de este sector para asegurar que continúa siendo competitivo en los mercados exteriores”.
El profesor Carlos Buxadé analizó el papel del sector porcino en el actual tablero geopolítico y alertó de que, “a pesar de preverse un crecimiento de la demanda de carne del cincuenta por ciento para 2050, debe acometerse una reestructuración inmediata, basada en la digitalización y en la reducción de emisiones”.
Julio Tapiador, del Instituto Internacional del Jamón (Interham), y Davide Calderone, de la Asociación Industrial de Carne y Embutidos de Italia (Assica), abordaron el impacto de la fiebre porcina africana, señalando que “en países como Italia ha provocado pérdidas de hasta veinte millones de euros al mes en exportaciones”. Se incidió en “la necesidad de reforzar el reconocimiento internacional de la seguridad de los productos curados”.
Pere Gou, del IRTA de Cataluña, centró su intervención en “la transformación del proceso de secado del jamón mediante inteligencia artificial, una tecnología que permite optimizar en tiempo real variables como la temperatura o la humedad, mejorar la calidad del producto y avanzar hacia modelos de producción más eficientes y sostenibles”.













