El Departamento de Agronomía de la Universidad de Córdoba afirma que ha conseguido reducir la incidencia de Verticilosis en un olivar comercial aplicando una estrategia de gestión integrada de enfermedades. El trabajo de investigación se ha centrado en la búsqueda de cultivares más resistentes y en la implantación de prácticas que reduzcan la incidencia.
Desde la Universidad de Córdoba se explica que la Verticilosis (causada por el hongo Verticillium dahliae) es una enfermedad que trae de cabeza a los productores del sector olivarero.
El aumento de la Verticilosis en España se debe principalmente a la colonización de suelos infestados (usados para algodón, uno de los principales hospedadores del patógeno), y a la propagación de una variante defoliante del patógeno, más virulenta y que acaba con el olivo.
El investigador Juan Moral ha conseguido reducir la incidencia de la enfermedad. Ha usado un enfoque de manejo integrado de enfermedades en un olivar comercial de la variedad Picual afectado por el patógeno.
Se ha llevado a cabo durante años una estrategia con varias prácticas: Reemplazo de olivos muertos por cultivares con mayor resistencia a la Verticilosis como Frantoio, tras solarización del suelo (desinfestación usando un plástico traslucido); control químico de la hierba; eliminación del laboreo; quema de restos de poda; y aumento de la densidad de la plantación con más olivos Frantoio.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.












