La empresa Pasa Fabricación, del grupo GB Foods, construirá en Alcañiz (Teruel) una nueva planta de producción y comercialización de platos preparados. Será una inversión de veinticinco millones de euros que se ejecutará hasta 2024. Se prevé la generación inicial de alrededor de sesenta y un empleos directos, una cifra que podría aumentar posteriormente. El Consejo de Gobierno de Aragón ha aprobado la declaración de interés autonómico de este proyecto, lo que permitirá agilizar los trámites para su puesta en marcha, reduciéndolos a la mitad. GB Foods, propietaria de marcas como Gallina Blanca, ya cuenta en la actualidad con un centro productivo en Alcañiz, donde fabrica aromas naturales para alimentos mediante procesos de hidrolizado; y otro en Ballobar (Huesca), donde produce pastillas de caldo y sopas de sobre mediante el secado de hidrolizados. La nueva planta en Alcañiz se ubicará en el polígono industrial Las Horcas (al igual que la que ya está en funcionamiento) y estará dedicada a la elaboración de platos preparados de fideos fritos en porciones, deshidratados por fritura. La empresa estima que las obras de edificación comiencen en el último trimestre de este año. La planta empezaría a producir a finales de 2023 y se prevé que esté plenamente operativa a mediados de 2024.
Otras noticias
Radiografía de la trashumancia en España: “Existe una gran diversidad de pastores pero con una base cultural y una práctica comunes”
La Universidad de Córdoba, con los investigadores Francisco Lagos y Elisa Oteros a la cabeza, ha realizado un estudio sobre la trashumancia en España. Concluye que “existe una gran diversidad de pastores pero con una base cultural y una práctica comunes”. El trabajo se ha llevado a cabo en el marco del Año Internacional de los Pastizales y los Pastores.
El informe que emana del citado estudio dice lo siguiente:
“Más allá de su valor económico, el pastoreo realiza contribuciones ambientales, sociales y culturales esenciales para la conservación de la biodiversidad y la mitigación del cambio climático. La trashumancia también desempeña un papel fundamental en la sostenibilidad socioecológica y la vitalidad de los territorios rurales.
Se trata de una práctica milenaria que implica la migración estacional de los rebaños, desplazados por los pastores a otras latitudes en busca de alimento y condiciones climáticas favorables. Es un patrimonio vivo de inmenso valor alimentario, cultural, social y ecológico.
La investigación se ha basado en ochenta y cuatro entrevistas a pastores trashumantes de ocho regiones de España. Se han establecido tres grupos de trashumantes, vinculados principalmente a las vías pecuarias y los territorios donde desarrollan su actividad: la Cañada Real Conquense, la Cañada Real Segoviana y la zona de Santiago-Pontones, en Jaén.
El primer grupo, con una media de edad de cincuenta y cinco años, lleva a cabo trashumancias más largas, con rebaños de mayor tamaño y mixtos en cuanto a especies.
El segundo grupo es más joven, con una media de edad de cuarenta y siete años, y se centra en el ganado vacuno, especialmente de raza avileña negra ibérica, con trashumancias más cortas que el primero y con canales de venta de sus productos más diversos y directos.
El tercer grupo realiza la trashumancia principalmente entre la sierra de Segura y sierra Morena, con rebaños mayoritariamente de ovejas, más pequeños que los de los otros grupos y con mayor participación en asociaciones del sector.
Como conclusión, la trashumancia es un sistema de alta resiliencia, resulta fundamental para la conservación y funcionalidad de los ecosistemas, y entrega alimentos de altísimo valor nutricional y cultural; sin embargo, existe una necesidad urgente de un mayor apoyo político y un marco regulatorio que la proteja, se adapte a sus particularidades, dignifique las condiciones de trabajo y la vida del ganadero trashumante, y asegure el relevo generacional”.













