Zaragoza acogió días atrás la primera jornada nacional “¿Cómo protege la profesión veterinaria la salud del planeta?”, organizada por el Colegio de Veterinarios de Zaragoza. Reunió a más de veinte ponentes y más de ciento cincuenta asistentes de distintos ámbitos profesionales procedentes de toda España. Se hace referencia a los ámbitos de la veterinaria, medicina, enfermería, farmacia, biología, microbiología, parasitología, sociología y la industria farmacológica. En el encuentro tuvo un especial protagonismo el enfoque “Una sola salud”, en el sentido de que la sanidad animal es base para la salud humana. Entre los participantes estuvo el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, que presentó la ponencia “Zoonosis en un mundo globalizado”.
En la inauguración de la jornada Joaquín Olona, consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, destacó que “en la consecución de la salud única la ciencia no es suficiente, ya que tenemos que ser capaces de explicar la ciencia desde la multidisciplinariedad, generosidad y empatía para que llegue al ciudadano”. La consejera de Sanidad del Gobierno de Aragón, Sira Repollés, participó en la clausura y aprovechó para “agradecer su trabajo a los profesionales veterinarios, fundamentalmente en lo que aportáis a la salud de las personas, labor muy relevante durante la pandemia de la COVID-19”.
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Unión de Uniones alerta de “la pérdida de más de once mil empresas agrarias en España en los últimos cuatro años”
Unión de Uniones alerta de “la evolución negativa que se vive en el tejido rural español, con una pérdida de más de once mil empresas agrarias en los últimos cuatro años; es un cuatro por ciento sobre el total”. Señala que “esta tendencia es contraria a la del resto de sectores económicos, en los que crece tanto el número de firmas como el empleo”. Explica que “los datos reflejan claramente la crisis que atraviesa el sector agrario como consecuencia de unos precios que no llegan a compensar el encarecimiento de los costes productivos”. Habla de “crisis que han disparado los costes de los inputs, situaciones catastróficas sufridas en los últimos años, cadena alimentaria que no garantiza precios que compensen los gastos de las explotaciones y presión regulatoria cada vez más intensa”. Añade: “El problema está sobre todo en que, con estas perspectivas, no hay joven que se incorpore”.













