El Centro para el Desarrollo de Sobrarbe y Rigagorza (CEDESOR) va a elaborar la Estrategia de Desarrollo Local LEADER (EDLL) para el periodo 2023-2027. Se trata de un documento marco en el que la propia entidad y los órganos que la conforman acuerdan cuáles son los objetivos prioritarios, las líneas de trabajo y el plan de acción para el territorio durante los próximos años. Todo ello después de un análisis socioeconómico del territorio y mediante un elaborado proceso participativo de toma de decisiones.
El CEDESOR considera que en esta Estrategia es fundamental la visión y opinión de la población y de las entidades públicas y privadas de las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza para definir la hoja de ruta en desarrollo rural para el periodo 2023-2027. Por este motivo, abre en este mes de marzo un proceso participativo para recoger las inquietudes de la ciudadanía sobre futuras líneas de actuación en las que trabajar en este territorio.
Dicho proceso participativo se va a desarrollar con las siguientes acciones:
– Con un cuestionario on line de diagnóstico.
– Con tres talleres participativos duales de diagnóstico, sobre las siguientes temáticas: economía rural, medio ambiente y sociedad (infraestructuras y servicios públicos, mejora de la calidad de vida e inclusión social). Se celebrarán los días 14, 15 y 16 de marzo. Serán duales: presencial en el Ayuntamiento de Campo y de forma on line, en horario de 17:00 a 19:30 horas.
– Con un cuestionario on line de necesidades.
– Con un taller dual de estructura, para identificar las líneas estratégicas y tipología de las operaciones subvencionables.
– Con un taller presencial interno, para concretar la estructura y aspectos operativos de la EDLL.
Además, está previsto llevar a cabo sesiones internas de trabajo en el seno del CEDESOR, entrevistas con diferentes agentes del territorio y una sesión final de retorno.
Otras noticias
La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.













