El grupo Howlab, del Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A), de la Universidad de Zaragoza, trabaja en un proyecto que persigue “hacer que las tecnologías de monitorización se adapten a los animales y no al contrario”. La investigación se ha llevado a cabo en ganadería y animales de compañía; ahora se ampliará a animales salvajes en la Reserva Natural de Loziba, en Sudáfrica.
Marta Siguín es una de las investigadoras del grupo Howlab. Quiere “diseñar dispositivos en los que no sólo se valore qué se quiere medir y cómo se va a llevar a cabo a nivel tecnológico, sino también cuáles son las características y necesidades específicas de cada animal, y cómo estas deben reflejarse en el diseño formal y funcional del dispositivo”.
Hasta ahora ha trabajado principalmente con ganadería y animales de compañía desde la Universidad de Zaragoza pero en el mes de agosto viajará a Sudáfrica para continuar investigando; lo hará desde la Reserva Natural de Loziba, donde durante tres meses estudiará los conflictos que sufre la fauna silvestre sudafricana —elefantes, leones o licaones— cuando se les monitoriza.
Más detalles sobre este proyecto, en el enlace siguiente:
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Los altos costes de producción condicionan una cosecha de cereal de invierno en Aragón que ASAJA estima en algo más de dos millones ochocientas mil toneladas
ASAJA publica su estimación de cosecha de cereal de invierno en Aragón. Prevé que en este 2026 se superen los dos millones ochocientas mil toneladas y reconoce que “es un año marcado por una meteorología muy cambiante y por un incremento importante de los costes de producción”.
METEOROLOGÍA CAMBIANTE
ASAJA Aragón destaca que “las abundantes lluvias registradas durante el invierno hicieron prever una campaña muy positiva; sin embargo, el exceso de calor registrado en abril afectó negativamente al desarrollo del cereal en muchas zonas”. Reconoce que “las lluvias posteriores y el descenso de temperaturas en mayo han ayudado a mejorar parcialmente la evolución de los cultivos, aunque de manera desigual según comarcas”.
La citada organización profesional agraria destaca que “la implantación de la siembra directa ha sido clave este año para mantener un mejor desarrollo vegetativo del cereal, ya que este sistema permite conservar mejor la humedad del suelo; por ello, en aquellas zonas en las que no se haya utilizado esta técnica la merma de producción será mayor”.
INCREMENTO IMPORTANTE DE LOS COSTES DE PRODUCCIÓN
ASAJA Aragón destaca “el aumento de la inversión realizada por los agricultores en esta campaña, dadas las buenas perspectivas generadas por las lluvias de invierno”. Dice que, “por ello, muchos productores optaron por cuidar más las explotaciones, con una mayor aportación de fertilizantes, herbicidas y fungicidas, y apostando por variedades de cereal más productivas”.
Añade: “Los elevados costes de producción seguirán reduciendo notablemente la rentabilidad de las explotaciones cerealistas: con los precios actuales del cereal, un agricultor necesita obtener alrededor de tres toneladas por hectárea en secano y cinco en regadío simplemente para cubrir todos los costes invertidos durante la campaña”.
ASAJA Aragón concluye que “esta situación vuelve a poner de manifiesto las dificultades económicas que atraviesa el sector cerealista; muchas explotaciones continúan trabajando con márgenes mínimos pese al importante esfuerzo inversor realizado por los agricultores”.











