La Escuela Profesional de Cocina Azafrán, ubicada en Zaragoza, acogía un taller del colectivo Gastro Sitios dedicado de forma monográfica al azafrán, producto que se cultiva de forma especial en Teruel aunque también en la zona pirenaica. Durante la sesión se insistió en el mensaje de que el azafrán es uno de los productos aragoneses que puede contribuir al salto de calidad de nuestra gastronomía.
Desde Gastro Sitios se indica que el azafrán es uno de los alimentos de mayor calidad de Aragón pero que todavía es poco conocido por nuestros cocineros.
Ana María Sánchez, investigadora del CITA de Aragón y experta en azafrán, centró su presentación en los aspectos más relacionados con la cocina, como su calidad organoléptica, diferentes variedades y sabores que ofrece.
Ángel Roza, presidente de la Asociación de Productores de Azafrán de Jiloca (AZAJI), en representación de los productores de Teruel presentó sus actividades, como el reciente concurso nacional de azafranes.
Manifestó la necesidad de que los hosteleros aragoneses conozcan y le den valor al azafrán de la tierra por su calidad, y por su rentabilidad económica y de sabor que supone.
El profesor emérito Manuel Val impartió una charla sobre la cultura, historia y tradición de la recolección del azafrán, sobre todo en tierras turolenses.
Y José Antonio Esteban, propietario con su hijo de la empresa La Carrasca, que produce azafrán ecológico, habló sobre la evolución reciente y sus propuestas innovadoras con chocolates, licores,… que están exportando en gran medida a Europa.
Cuatro profesionales voluntarios de los Gastro Sitios elaboraron varias tapas innovadoras y llamativas con el azafrán como protagonista. Fueron Roberto Baquero, del Nela Restaurante; Luis Vicente, de El Escondite; Silvia Ambrosse, por La Malteadora; y Sergio Estornel, del Masclaras.
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La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.












