Agroseguro señala que el 28 de febrero, martes, termina el plazo para asegurar la cosecha de frutales 2023 a través de las modalidades que incluyen cobertura de todos los riesgos climáticos. Entre ellos se encuentra el de helada, que en la pasada cosecha dejó daños de casi ciento noventa millones de euros, y se convirtió en la principal causa de indemnizaciones para los fruticultores que tenían su cultivo asegurado.
El final del plazo de suscripción incluye a zonas productoras españolas como Aragón, Navarra, La Rioja y Cataluña, así como todo el norte peninsular, salvo la comarca leonesa de El Bierzo, cuyo plazo finaliza el 10 de marzo.
La implantación del seguro en Cataluña y Aragón supera el ochenta por ciento de la producción, con un capital asegurado de 317 millones de euros en Cataluña y 204 millones en Aragón. La Rioja y Navarra también alcanzan cifras positivas, superiores al setenta por ciento de la producción.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













