Cooperativas Agro-alimentarias de España muestra su apoyo a la movilización agraria convocada por COPA-COGECA para el 18 de diciembre de 2025, jueves, en Bruselas. Agricultores y ganaderos reclamarán “una Política Agraria Común (PAC) más justa y viable”.
El movimiento cooperativo insiste en que “la Unión Europea debe equilibrar los objetivos ambientales con la sostenibilidad económica de las explotaciones, evitando que las exigencias regulatorias pongan en riesgo la producción y el relevo generacional”.
Habla de “la necesidad de articular políticas que garanticen la viabilidad de los agricultores y ganaderos, especialmente los más vinculados a estructuras cooperativas, que son las que aportan valor añadido y estabilidad a las zonas rurales”.
Argumenta que, “aunque la Comisión Europea reconoce públicamente la importancia estratégica de la agricultura, se observan incoherencias entre su discurso y sus decisiones: recortes a la PAC, impulso a acuerdos comerciales como MERCOSUR y nuevas directivas que aumentan la inseguridad y los costes”.
El sector agroalimentario europeo afirma que está en un punto de inflexión y exige respuestas reales en torno a tres pilares clave: “Una PAC fuerte y bien financiada para después de 2027, un comercio justo y transparente, y una auténtica simplificación normativa y seguridad jurídica”.
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La CHE recuerda que “el origen de las confederaciones hidrográficas está muy vinculado al desarrollo de las comunidades de regantes”
El jefe de la Oficina de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Miguel García Vera, participó en el Congreso Nacional de Comunidades de Regantes, celebrado en Ciudad Real del 13 al 17 de abril de 2026. Ahí señaló que “el origen de las confederaciones está muy relacionado con el desarrollo de las comunidades de regantes; en el caso del Ebro se trata de una relación directa que nos ha traído hasta hoy con unos resultados exitosos y que nos tiene que llevar a seguir trabajando para tener una gestión eficiente del agua”. Respecto a la pregunta de si se ha conseguido el objetivo de satisfacer las demandas hídricas, dio un “sí mayúsculo” y dio algunos datos: “En la cuenca del Ebro se ha incrementado la superficie de regadío a un ritmo de seis mil hectáreas por año, en el periodo 1965-2024; hay en la actualidad unas novecientas cincuenta mil hectáreas de regadío, con un elevado nivel de producción agrícola y cárnica”.













