Cooperativas Agro-alimentarias de Aragón (Federación Aragonesa de Cooperativas Agrarias) ha inaugurado este martes, 14 de diciembre, su nueva sede en Zaragoza. Está situada en el paseo Echegaray y Caballero (número 32) y sustituye a las instalaciones de Mercazaragoza, en las que esta entidad ha estado dieciocho años. En el acto de inauguración han participado el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona; y el presidente de Cooperativas, José Víctor Nogués. La Federación agrupa a más de 51.000 familias, que son socias o trabajan en las cooperativas agroalimentarias.
El objetivo de este cambio de ubicación es doble: lograr un emplazamiento más céntrico para generar una mayor visibilidad de la entidad y contar con unas instalaciones más modernas y adecuadas en espacio y recursos a su actividad, preparadas para sus necesidades presentes y futuras. El local cuenta con más de cuatrocientos metros cuadrados; fue adquirido en el pasado verano y durante este otoño se han llevado a cabo las obras de adecuación.
Adolfo Aragüés, director de Cooperativas Agro-alimentarias de Aragón, dice que “el cambio refuerza la imagen de las cooperativas agroalimentarias, las cuales desean que su modelo empresarial sea más conocido entre la sociedad aragonesa porque juegan un papel muy relevante en nuestra comunidad, sobre todo en las zonas rurales donde actúan como fijador de empleo en los lugares donde hay mayor riesgo de despoblación”.
José Víctor Nogués indica que “la Federación no es más que la suma de las voluntades de las personas que conforman nuestras 160 cooperativas”. Añade que, además de reivindicar la labor de los agricultores y ganaderos, se destaca el vínculo con la tierra: “En las cooperativas los beneficios se revierten en la región; somos empresas ligadas al territorio y, a diferencia de otras, no somos deslocalizables”.
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El X Foro Nacional de Desarrollo Rural aborda en Zaragoza la importancia de ganar dimensión en la empresa y de planificar el patrimonio familiar y agrario
Las dos primeras mesas técnicas del X Foro Nacional de Desarrollo Rural han abordado en el salón de actos de Feria de Zaragoza este miércoles, 11 de febrero de 2026, la “Geopolítica de los sistemas agroalimentarios” y la “Planificación fiscal y patrimonial en la empresa agraria”. Se ha incidido en la importancia de ganar dimensión empresarial y de planificar el patrimonio familiar y agrario.
El mundo de la empresa ha estado representado por Ángel Vallín, director comercial de Frutaria y Frutaria Innovación. Ha hablado sobre “la apuesta de esta firma por la innovación varietal, primando el sabor de la fruta, con la idea de activar su consumo a través del gusto, sin olvidar la buena apariencia del producto”.
Ha indicado que “el consumo de fruta ha sufrido un retroceso, motivado, según dicen los propios consumidores, por el precio, percepción negativa de su calidad y exceso de competencia de otros productos en los lineales”. Por ello, “es importante revertir la tendencia, para lo que es fundamental el concurso de la excelencia en la producción”.
Ignacio Atance, director del Servicio de Estudios de la Fundación Grupo Cajamar, ha analizado, por su parte, cómo está el sector agroalimentario en el momento presente. Dice que “la situación macroeconómica no es un problema hoy en día; otra cosa es cuando descendemos a la microeconomía, en la que encontramos explotaciones envejecidas, con problemas formativos y con elevados costes laborales”.
Indica que “hay que ganar dimensión empresarial, ya que la falta de tamaño no nos puede condicionar; la integración permite aumentar la estabilidad”. Añade a ello que “el carácter internacional de una firma, tanto en los suministros como en las ventas, ayuda a afrontar los retos actuales y futuros, aunque hay que tener en cuenta el oportuno cuidado con el riesgo-país de cada Estado”.
El gerente comercial de Negocio Agroalimentario de Ibercaja, José Antonio Domínguez, ha coordinado la mesa técnica sobre “Planificación en la empresa agraria”, enlazando con lo apuntado anteriormente, en el sentido de que “estamos obligados en las explotaciones agrarias a aumentar en tamaño, lo cual debe contar con una buena planificación”.
Se ha incidido mucho en ese término: planificación. Ésta debe ser financiera pero también fiscal, patrimonial y a la hora de acometer el relevo generacional. Y no debe improvisarse, sino que se debe recabar información, analizarla y reflexionar sobre ello para una adecuada toma de decisiones.
Juan Linares, director de la Asesoría Fiscal de Ibercaja, se ha centrado en el proceso de transmisión de una explotación agraria de una generación a otra. Ha dicho que “es algo que se debe planificar con perspectiva y a largo plazo”.
Recomienda a padres e hijos a hablar, teniendo en cuenta la esperanza de vida actual, la vocación de los herederos,… Y aconseja introducir buenas dosis de meditación al respecto. Es rotundo al afirmar que “los beneficios no sólo serán económicos, sino que además redundará en algo muy importante: la paz familiar”.
















