El Boletín Oficial de Aragón (BOA) de fecha 29 de diciembre de 2020 ha publicado una convocatoria de subvenciones por valor de 850.000 euros para la creación de grupos y redes en el ámbito de la sanidad vegetal y el control integrado de plagas en el año 2021. Se trata de una convocatoria del Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón.
El Ejecutivo aragonés incide en el término innovación institucional para referirse a la apuesta que se ha realizado en este territorio por las redes de vigilancia fitosanitaria, a favor de la sanidad vegetal.
El Departamento de Agricultura señala que “la sanidad vegetal es un factor determinante de la competitividad agroalimentaria en el contexto del mercado global, así como de contribución a la salud pública”.
Y valora la respuesta del propio sector agrícola, a través de las cooperativas y de las Agrupaciones para Tratamientos Integrados en Agricultura (ATRIAs); dice que ha sido muy positiva.
El Gobierno de Aragón indica que “la concesión de subvenciones contribuye a la implantación y al sostenimiento de redes de vigilancia fitosanitaria orientadas a frutales, cultivos herbáceos, viña, olivo u hortícolas; se plantean como herramientas útiles en la prevención y lucha contra plagas, y en la racionalización del uso de medios de defensa fitosanitaria”.
Y añade que “se subvencionarán las actividades de seguimiento de la fenología y plagas de los cultivos, investigación e innovación en el ámbito de la gestión integrada de plagas, y los nuevos métodos de control de plagas”.
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Agricultura del Gobierno de Aragón incide en que “el Instrumento Financiero de Gestión Centralizada (IFGC-G) es una herramienta clave para facilitar el acceso al crédito de los jóvenes agricultores y para la modernización de explotaciones agrarias”. En sus primeros quince meses de funcionamiento, “esta herramienta ha recibido ciento cuatro solicitudes, siendo las inversiones más demandadas las que se centran en la adquisición de maquinaria agrícola, con importes medios cercanos a los doscientos mil euros; actuaciones en regadío, con préstamos próximos a los seiscientos mil euros; y la compra de tierras por parte de jóvenes agricultores”. También “se han concedido préstamos para capital circulante con importes medios superiores a los cuarenta mil euros”.












