Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 23 de abril de 2026

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 23 de abril de 2026

Convocadas en Aragón las subvenciones al ganado ovino y caprino por la COVID-19

El Boletín Oficial de Aragón publica este viernes 21 de agosto la convocatoria de subvenciones al ganado ovino y caprino, a raíz de las dificultades de comercialización de los corderos y cabritos como consecuencia de la crisis sanitaria de la COVID-19. Este sector fue uno de los más castigados con el Estado de Alarma y el cierre de la hostelería.

La cantidad asignada a Aragón es de algo más de 924.000 euros, que aporta el Ministerio de Agricultura (si bien es el Gobierno aragonés el que tramita las ayudas); esta subvención es un complemento a los 15 millones de euros que los ganaderos de ovino y caprino reciben cada año en Aragón a través de la Política Agraria Común (PAC).

El Ejecutivo aragonés indica que “los interesados no necesitan presentar solicitud, puesto que los beneficiarios son los que en su día presentaron la solicitud conjunta de la PAC para este 2020”.

Sí matiza que sólo podrán acogerse a la subvención los beneficiarios de la PAC con explotaciones de más de 50 hembras reproductoras de ovino y de más de 30 en caprino. El Gobierno de Aragón indica que, en la concurrencia competitiva, se quiere primar la profesionalidad del ganadero; también se va a dar prioridad a los agricultores jóvenes.

La intención del Gobierno de Aragón es pagar este complemento antes de que finalice el año; no obstante, el plazo para hacerlo es de seis meses.

La administración autonómica añade que “el importe unitario máximo será de 7 euros por oveja y/o cabra elegible, con un máximo de 100 animales por beneficiario; este máximo de animales se aplicará de manera independiente al ovino y al caprino”.

21 de agosto de 2020

Otras noticias

Agentes del sector logístico agroalimentario analizan en Zaragoza las vulnerabilidades de la cadena y el papel de la innovación para crecer en seguridad y competitividad

ALIA —Clúster de Logística de Aragón— ha reunido en Zaragoza a agentes de este sector para analizar las vulnerabilidades de la cadena logística agroalimentaria y los retos de la innovación. El evento ha contado con dos mesas redondas.

PRIMERA MESA REDONDA

Algunas de las cuestiones que se han abordado son éstas: ¿cómo se logra el equilibrio entre el elevado consumo energético en la cadena de frío y la reducción de emisiones? ¿Hasta qué punto el software permite anticipar roturas de stock? ¿Cómo se gestiona el estrés operativo de las flotas para garantizar el producto fresco? Han intervenido Jorge Falcón, de Carreras Grupo Logístico; Alberto Domínguez, de bonÀrea; Eduardo Costa, de Grupo Costa; y Guillermo Saldaña, de Panishop.

En la sesión se ha hablado de cómo enfrentarse a las grandes crisis y disrupciones, y se ha puesto de relevancia “la importancia de contar con planes de contingencia”. Jorge Falcón ha indicado, al respecto, que “son planes de reacción que se trabajan tanto internamente como con los clientes, y en los que se planifican cuestiones como las entregas o cómo gestionar las caídas”. Alberto Domínguez ha subrayado “la importancia de adaptarse en caso de sobrecostes para que no los asuma el cliente final”. Y Eduardo Costa ha destacado “las exigencias de la logística de animales vivos, ya que se viene de pandemias con elevados costes para el sector”.

SEGUNDA MESA REDONDA

La segunda mesa redonda ha estado dedicada al futuro del sector y ha reunido a Teresa de la Cruz, Project Manager de Zaragoza Logistics Center; Darioleta Aranda, de Disaragon; y Jesús Estrada, de Ako. Han compartido su visión sobre la innovación, digitalización y eficiencia como palancas clave para reforzar la seguridad y competitividad. El papel de los gemelos digitales en las simulaciones de macro-shocks, el reto térmico de las rutas de frío de última milla y las herramientas predictivas se han tratado en este bloque.

Teresa de la Cruz ha dicho: “La tecnología y el poder del dato están ahí; la cuestión es cómo y cuándo usar el dato. Verdaderamente no se está explotando; es un problema de confianza”. A este respecto, Jesús Estrada ha añadido “la cuestión de que las empresas asuman la cultura de la inversión, en el sentido de que se vea como un valor añadido y no como un coste; si demuestras con datos el retorno logrado de la inversión, la idea cambia”.

20 de abril de 2026 |
Ir a Arriba