La empresa pública TRAGSA ha iniciado los trabajos de digitalización integral e instalación de telecontrol en el sistema de regadío del Canal de Aragón y Cataluña. El importe es de 5,4 millones de euros (IVA no incluido), con cargo a fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España.
El Ministerio de Agricultura señala que este proyecto va a beneficiar a más de once mil regantes, que cultivan casi ciento cinco mil hectáreas de terreno en treinta y siete municipios de las provincias de Huesca y Lérida.
El objetivo de los trabajos es “dotar a la zona regable de equipamiento suficiente para poder garantizar una adecuada gestión de los pedidos de agua vía web, así como el telecontrol de todas las tomas de riego y las cabeceras de canales y acequias”.
El proyecto engloba “la automatización de las tomas para riego y la modernización del sistema de alimentación eléctrica, con energías renovables, y del actual sistema de telemando para conseguir una gestión del agua más eficaz”.
FORMACIÓN A LOS COMUNEROS
Los usuarios que no tengan conocimientos o herramientas informáticas contarán con un centro de apoyo multiservicio junto a la sede del Canal de Aragón y Cataluña en Binéfar (Huesca), en el que dispondrán de la ayuda de personal especializado.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.















