La Coordinadora de Organizaciones Agrarias (COAG) solicita al Gobierno de España un plan de recuperación del olivar afectado en enero por la borrasca Filomena. Los daños principales se dieron en Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia. COAG habla de miles de hectáreas dañadas.
Los árboles, explica COAG, se vieron afectados por el peso de la nieve, y "no recuperarán el potencial productivo hasta dentro de cuatro o cinco años".
Pide al Ministerio de Agricultura un paquete de medidas de apoyo que recoja ayudas directas (de mínimis) para los olivareros, una línea de préstamos a cinco años sin intereses y mejoras profundas en el seguro del olivar.
La citada organización profesional agraria indica que “el análisis de las principales zonas afectadas de Aragón, Cataluña, Castilla-La Mancha, Extremadura y Murcia deja un panorama desolador para las explotaciones familiares de olivar afectadas”.
Indica que, “a la nieve acumulada sobre los olivares, se sumaron temperaturas de 15 y de 16 grados bajo cero durante más de seis días seguidos, dejando las hojas totalmente tostadas”.
El responsable del sector de olivar de COAG, Gregorio López, recuerda que “el olivar es un cultivo tradicional en la mayoría de las regiones afectadas y supone un importante complemento económico para muchas familias que se dedican a la agricultura; sin embargo, como consecuencia de la borrasca Filomena, la renta de estas explotaciones agrícolas quedará comprometida durante los próximos años”.
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La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.












