El hotel Palafox, en Zaragoza, acoge el III Salón Peñín de los Vinos de Aragón, que cuenta con la participación de cincuenta y seis bodegas, las cuales presentan doscientas veinticuatro referencias. Asisten unos quinientos profesionales del sector del vino y unos cuatrocientos aficionados.
Este certamen sirve para mostrar los productos de las denominaciones de origen Calatayud, Campo de Borja, Cariñena, Somontano, Vino de Pago Aylés, Urbezo y Cava, así como de las indicaciones geográficas Bajo Aragón, Ribera del Jiloca, Ribera del Gállego Cinco Villas, Valdejalón, Valle del Cinca y Ribera del Queiles.
El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Javier Rincón, ha destacado “la relevancia económica y cultural del vino en Aragón, tierra de grandes caldos y de grandes profesionales; nuestra comunidad autónoma avanza gracias a un sector vitivinícola que combina tradición, innovación y una calidad indiscutible”.
La directora general de Innovación y Promoción Alimentaria del Gobierno de Aragón, Amparo Cuéllar, ha señalado que “el vino es uno de nuestros grandes embajadores; hablar de nuestras denominaciones de origen e indicaciones geográficas protegidas es hacerlo de territorio, sostenibilidad, prestigio y un trabajo que se traslada directamente a la copa”.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













