Chistau Sabor es un establecimiento situado en Saravillo, en la comarca altoaragonesa del Sobrarbe. Eva Fillat explica que, “a pesar de la pandemia, ha tirado hacia delante y ha conseguido triunfar”. Es una iniciativa que nació de la ilusión de volver al pueblo de origen, en una apuesta por la calidad de vida de la que disfruta ella; su pareja, David; y su madre, María del Carmen. El obrador de Chistau Sabor rescató la receta familiar de paté. Eva Fillat dice que “en esta tienda degustación se pueden encontrar todos nuestros patés y también una amplia gama de productos de la zona, como chocolates, miel, mermeladas, quesos, frutos secos, aceite, vinos, quesos, embutidos y licores”. La pandemia generó unos “meses complicados pero decidimos darle la vuelta a la situación y aprovechar ese tiempo para crear la terraza donde hacer degustaciones, y que tanto visitantes como vecinos pudiesen probar nuestros productos”. Eva Fillat añade que “no hemos parado de sacar diferentes tipos de patés durante este tiempo; además, estamos pensando en incorporar a los productos de Chistau Sabor nuestro propio embutido, esperando que en el verano que viene esté listo para la venta”. Esta empresa recibió una ayuda Leader de cuarenta y siete mil euros para una inversión de ciento dieciocho mil euros.
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Oviaragón defiende en el ámbito internacional mediterráneo “el valor de la ganadería extensiva y del ovino para afrontar crisis globales”
Oviaragón participó en el reciente Seminario Internacional sobre los Sistemas Ganaderos Mediterráneos, organizado por el CIHEAM Zaragoza y la FAO. Leticia Riaguas, veterinaria de la citada entidad cooperativa, habló de los retos y de las oportunidades del ovino.
Señaló que “este sector se enfrenta a una serie de obstáculos estructurales que son comunes a muchos países de la cuenca mediterránea, tanto del sur de Europa como del norte de África: falta de relevo generacional, presiones en el mercado llegadas desde modelos de producción intensiva, disminución del consumo de carne de cordero en ciertos segmentos de población y merma en los censos ganaderos”.
Oviaragón expone que, “a pesar de este complejo escenario, hay que reivindicar el papel de la ganadería extensiva y profesional, ya que se perfila como aliada indispensable frente a las crisis globales: es una herramienta clave para combatir la despoblación, mitigar los efectos del cambio climático (gracias a la gestión del territorio y prevención de incendios) y satisfacer la creciente demanda de alimentos de alta calidad y proximidad”.
La FAO ha anunciado su nuevo plan de acción para la transformación sostenible de la ganadería, basado en la cooperación internacional, innovación tecnológica, desarrollo rural y transferencia de conocimiento desde los centros de investigación directamente al campo”.













