Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

viernes, 4 de septiembre de 2026

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

viernes, 4 de septiembre de 2026

ASAJA y Ángel Samper muestran su inquietud ante la deriva antihumanista de Europa

Lo hacen a través de un artículo editorial titulado “La Política AGRIA Común (El Paraíso Perdido)”. Está firmado por Ángel Samper, secretario general de ASAJA Aragón. Alude a la deriva conservacionista, que prima al clima y el medio ambiente sobre el ser humano. Dice así:

En el otoño de 1944, durante el Hongerwinter o Invierno del Hambre, los holandeses quedaron asediados por los alemanes tras el infructuoso ataque de los aliados para controlar su retaguardia. El asedio tuvo como consecuencia que los habitantes de ciudades como Ámsterdam o Róterdam solo pudiesen ingerir el 30 por ciento de las calorías necesarias en una dieta normal.

Un mendrugo de pan era más valioso que un reloj de oro. Fueron momentos muy duros, momentos en los que los holandeses se comieron su propio jardín. La hierba y los tulipanes entraron en su dieta: “Los tulipanes sabían asquerosos, tenían casi nulo valor energético y una toxicidad muy alta”. El hambre sembró miles de muertos entre ese invierno de 1944 y la primavera de 1945.

Muchos años más tarde, Audrey Hepburn, consagrada ya como una estrella de Hollywood, se negó a interpretar “El diario de Ana Frank”, a pesar de ser el propio padre de Ana, Otto Frank (único superviviente de “La Casa de Atrás” y del holocausto judío) quien le propuso el papel.

Aunque Ana y Audrey no llegaron a conocerse, vivieron muy próximas el hambre y el horror de la guerra en la ciudad de Ámsterdam. Audrey Hepburn, al leer el diario de Ana Frank, revivió tantas coincidencias y desolación en su cruel infancia que le resultó imposible llevarlo a la pantalla. “Nunca he vuelto a ser la misma”, declaró.

En 1957, con el dolor todavía presente en la memoria, nace en Roma la Comunidad Económica Europea. En julio de 1958 en la Conferencia celebrada en Stresa (Italia) se fijan las bases de la Política Agraria Común. El abastecimiento estable de alimentos en los países de la Unión Europea era una cuestión ineludible.

Para ello eran necesarias tres cuestiones fundamentales: La unidad de mercados de los países miembros, la preferencia comunitaria de nuestros países frente a terceros y un presupuesto común con base en la solidaridad financiera entre los países integrantes. En 1962 en Roma, fruto de todo ello, nace la Política Agraria Común con un claro propósito: Incentivar la producción.

En 2018, casi 60 años después del nacimiento de la PAC, la Unión Europea elaboró un informe titulado “Eurobarómetro. Europeos, agricultura y Política Agraria Común”.

En dicho informe el 92 por ciento de los ciudadanos de la Unión Europea consideraban importante o muy importante la defensa de la vida rural y la agricultura en sus respectivos países. El Eurobarómetro muestra un claro respaldo de los ciudadanos europeos a la Política Agraria Común y a su papel como instrumento para garantizar la seguridad alimentaria en la Unión Europea, la conservación del medio ambiente, la lucha contra el cambio climático, y el crecimiento y empleo en el medio rural.

Más del 60 por ciento de los encuestados indica que la Política Agraria Común beneficia a todos los ciudadanos, y más de nueve de cada diez piensan que la agricultura y las zonas rurales son importantes para el futuro de la Unión Europea.

Entre las principales conclusiones extraídas por la Comisión Europea tras la elaboración de ese Eurobarómetro, cabe destacar que una clara mayoría de los ciudadanos consideran de gran importancia el papel del sector agrario para proporcionar alimentos seguros, saludables y de buena calidad.

Sin embargo, apenas 2 años después, en el discurso de la presidenta de la Comisión Ursula Von der Leyen sobre el estado de la Unión, pronunciado en la sesión plenaria del Parlamento Europeo el pasado 16 de septiembre, asistimos a un verdadero alegato en defensa de una nueva generación, la denominada NextGenerationEU. A lo largo de las líneas de su intervención escrutamos frases tan grandilocuentes como “El futuro será lo que de él hagamos”, y “Europa será lo que queramos que sea”.

Tras el políticamente correcto discurso de Von der Leyen está la inquietante realidad para nuestro sector. “El Pacto Verde Europeo es nuestro modelo para llevar a cabo esta transformación (…) Tenemos que cambiar la forma en que tratamos la naturaleza, en que producimos y consumimos, vivimos y trabajamos, comemos y nos calentamos, viajamos y utilizamos el transporte. (…) Y velaré por que también lleve la financiación ecológica al siguiente nivel. Quiero que NextGenerationEU ponga en marcha una ola europea de renovación y convierta nuestra Unión en líder de la economía circular. Pero no se trata solamente de un proyecto medioambiental o económico: Debe ser un nuevo proyecto cultural para Europa.(…) ¡Esto es NextGenerationEU. Ésta es la Europa en la que queremos vivir!”.

Desde ASAJA nos preguntamos atónitos si esa “ola” de renovación no viene de otro mar o de otro océano. ¿En quién o en qué han basado el modelo que ahora tratan de “vendernos”?

Esa Europa ¿es la nuestra o es un experimento que ni sus mismos dirigentes saben hacia dónde va? En los últimos años desde la Unión Europea se siembran discursos contradictorios y ésa es, sin duda, su principal fragilidad. Desde el sector agrario sufrimos una ideologización de la Política Agraria Común conducida por intereses económicos y de “otro orden” donde los intereses no son agrarios ni comunes.

Es un desorden mundial que lejos de buscar el beneficio de todos, busca esos “otros intereses”. Y, aunque a los que conspiran les seamos molestos, no dejaremos de denunciarlos vengan del club de los “miserables” o de los “poderosos”.

Decía Sandro Pertini: “De los fumadores podemos aprender la tolerancia. Todavía no conozco uno solo que se haya quejado de los no fumadores”. Es demasiado habitual que los que no hacen nada por los demás sino aprovecharse se presenten como mecenas y como los más tolerantes enarbolando la bandera de la salvación del mundo. El mal utiliza la tolerancia hasta que logra controlarlo todo. Después busca dominar y someter el bien.

Hace años publicamos el editorial “El caos de la globalización”, que hacía referencia a la brillante exposición de Julián Pavón en su libro “China ¿dragón o parásito?” sobre el modelo chino de expansión económica.

“Un modelo que comienza con la creación de empresas chinas, con chinos para vender productos chinos, fabricados por chinos en China”.

En segundo lugar, “los ingresos que obtienen estas empresas chinas a través de los consumidores españoles- o de otros países son incorporados a bancos chinos, con lo que aumentan continuamente sus reservas de divisas”.

Y, en tercer lugar, “con ese dinero de los bancos chinos canalizados a China, China puede comprar el mundo”.

“China, con una dictadura del proletariado, con un partido comunista que controla todo, está parasitando masivamente las economías capitalistas del mundo occidental y además con sus propias armas”.

Ese mismo sistema es el que están utilizando “esos otros intereses” a los que antes aludíamos, que están por encima de los gobiernos y utilizan perversamente, al igual que los chinos, los rusos o los americanos, las sensibilidades y mecanismos políticos sean del color que sean en beneficio propio. Más aún cuando las economías de escala están más allá de donde alcanza la vista o el bolsillo, esto es, más allá de los bienes y servicios.

Cuando el presente se mide con “futuros”, y lo etéreo y virtual forma parte de la economía no es extraño que se dé la depravación de utilizar como moneda de cambio “la vida”, el aire, la tierra y el agua.

El Pacto Verde que cita Von der Leyen desde luego ¡está muy verde! En la Estrategia De la Granja a la Mesa están sólo los comensales pero falta la granja.

Las exigencias internas de la Unión Europea en materia climática, medioambiental, de bienestar animal, de fitosanitarios, medicamentos, fertilizantes,… no han contado con aquellos que lo hacen posible y además chocan en su ejecución con los convenios que establecemos con países terceros y con nuestra política de libre mercado.

No sólo estamos perjudicando, asfixiando, y desincentivando a nuestros agricultores, sino que estamos engañando constantemente al consumidor europeo.

En resumidas cuentas, nos hacemos constantemente trampas al solitario, y para colmo la necesidad de controlar los desajustes y abusos en la cadena alimentaria chocan siempre con el Tribunal de la “In-competencia”. En el actual estadio de cosas, no podemos abordar un proyecto “global” con directrices europeas.

Europa apunta hacia una NextGenerationUE que pretende dejar atrás un humanismo, que se presenta como algo caduco e incluso trasnochado, dando paso a una perversa corriente en la que se señala lo humano como un problema para el clima y la naturaleza.

Y en este declinar del humanismo, en plena era digital, se nos muestra un porvenir inquietante, en el que se coloca en el centro el clima y la naturaleza, al que hay que rendir culto como si de un dios se tratara.

Desde el ejercicio de la agricultura y la ganadería hemos venido sufriendo estas profundas desviaciones, que han ido tomando fuerza poco a poco. Al medio rural deberían presentarnos como mentores y adalides del equilibrio necesario donde el ser humano es la solución y no el problema.

Tal vez la “ruralización” del planeta con los valores, sacrificio, entrega de quienes nos precedieron sea el mejor camino para su “urbanización”. Como dijo H.F. Hedge: “Todos somos nuestros antepasados y nuestros herederos. Quien diseña honestamente su futuro ilustra ejemplarmente su pasado”.”.

23 de octubre de 2020

Otras noticias

HUESCA, HIJA DE PYRENE – Los Monegros, un territorio siempre vivo

Los Monegros son puro contraste con el paisaje que se puede observar en el resto de la provincia de Huesca, tanto en la cordillera pirenaica como en el Prepirineo y sus somontanos. Constituyen el nexo de unión entre las montañas y el valle del Ebro, sobresaliendo su carácter árido extremo.

Estamos ante una estepa o llanura dotada de una geología singular y no exenta de montículos y de torrollones cincelados por las lluvias de las tormentas y por el cierzo, así como de estribaciones como la serranía de Alcubierre, resultado de la suma de varias sierras: la Alta de Leciñena, Lanaja, Pallaruelo y Santa Quiteria.

Precisamente estas montañas, de no excesiva altura —no llegan ni tan siquiera a alcanzar los novecientos metros de altitud—, marcan el límite entre las provincias de Huesca y de Zaragoza. La comarca de Los Monegros se ubica en la primera pero se adentra también en la segunda.

Llama la atención que, aun siendo característica su aridez, su nombre —Los Monegros— derive de la expresión “montes negros”, en alusión a los bosques de pinos, enebros y sabinas que había en este territorio y que todavía perduran en la citada serranía de Alcubierre.

Y no, no es cierto que la mayor o menor masa arbórea que hubiera en su momento en tierras monegrinas quedase deforestada para construir las embarcaciones de la Armada Invencible. Es lo que se ha dicho y se sigue diciendo en más de una ocasión, aunque ello no obedece más que a una mera leyenda urbana.

Lo cierto es que es una comarca que en la actualidad ofrece estampas propias de un territorio desértico. Y tal vez sería un páramo, exento en su conjunto de vida vegetal, animal y humana, si no fuese por el agua que irriga estas tierras.

El debate, llegados a este punto, suele estar servido: ¿hay biodiversidad porque ha llegado el agua o la habría sin la participación de este recurso? Es en realidad una controversia estéril.

Lo que está claro es que Los Monegros tienen un carácter único, lo que les sirve para contar con firmes defensores de la necesidad de su protección, los cuales incluso han demandado que sean declarados parque nacional. Añaden a su argumentación el atractivo ornitológico de la zona, con epicentro en la laguna de Sariñena.

Por Los Monegros deambuló en el verano de 1134 Alfonso el Batallador, herido de gravedad en el ataque almorávide que sufrió durante el asedio de Fraga. Murió en Poleñino, siendo su cuerpo trasladado hasta el castillo de Montearagón, en donde permaneció hasta el siglo XIX, momento en el que sus restos fueron llevados hasta la iglesia de San Pedro el Viejo, en Huesca.

La Casa Real de Aragón iba a tener en las décadas siguientes a la muerte de El Batallador una vinculación muy especial con el territorio monegrino, llegando a fundar allí el monasterio de Sijena. Éste, ¿fue la particular arca de Noé de la reina Sancha de Castilla, esposa del monarca Alfonso II?

La cristiandad vivía durante el siglo XII en un estado de temor permanente ante la posibilidad de que el islam se hiciese con la ciudad sagrada de Jerusalén. Los seguidores de Jesucristo veían este acontecimiento, en caso de producirse, como una auténtica maldición, que les acarrearía su castigo eterno.

Ese miedo lo sufría de un modo muy especial la citada reina. Su angustia le llevó a alumbrar la idea de construir un monasterio junto al río Alcanadre, a modo de tabla de salvación, no de animales, como la de Noé, sino de almas humanas para cuando los musulmanes acabasen tomando Jerusalén.

Tal hecho aconteció en octubre de 1187. Saladino, sultán de Egipto y de Siria, conquistó esa ciudad. Pocos meses más tarde, en abril de 1188, se fundó el Real Monasterio de Santa María de Sijena, de gran importancia y riqueza en la Corona de Aragón. Quedó vinculado a la orden militar de los hospitalarios de San Juan de Jerusalén.

Sancha de Castilla ya tenía su propia arca de Noé, siendo representado el episodio del Diluvio Universal en las pinturas murales de la sala capitular. Sorprenden la dimensión y el valor histórico y patrimonial de todo el conjunto monástico allí construido.

Por cierto, ¿qué parentesco tenían Noé y Pyrene, según la mitología? Esta princesa era biznieta del personaje bíblico.

Villanueva de Sijena no sólo atesora la joya artística de su monasterio, sino que cuenta con la casa natal de un insigne altoaragonés: Miguel Servet, todo un hombre del Renacimiento, por la cantidad de disciplinas que cultivó.

Una de ellas fue la medicina, debiéndose a él una descripción de la circulación pulmonar de la sangre, algo que el propio Miguel Servet incardinó más en el ámbito teológico que en el científico. Precisamente sus tesis en torno a la Trinidad, negándola, y al bautismo, que recomendaba hacer en edad adulta, le llevaron a ser detenido en Ginebra y a ser condenado a muerte y quemado en la hoguera.

Y no se puede obviar otro enclave de enorme interés de Los Monegros: la Cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes, con sus pinturas murales, obra de fray Manuel Bayeu, cuñado de Francisco de Goya. La edificación actual es del siglo XVIII, si bien el germen se encuentra en un monasterio del XVI, patrocinado por los condes de Sástago.

La Diputación Provincial de Huesca adquirió este monumento en 2015 para su restauración paulatina. Obras de recuperación, visitas turísticas, conciertos de música,… dan vida a un enclave que había entrado en su día en franco deterioro. Es uno de los escenarios del festival Sonidos en la Naturaleza (SoNna), que recorre enclaves singulares de todo el Alto Aragón.

Los Monegros también atesoran ejemplos de arte mudéjar. La arquitectura aragonesa de este estilo fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO, lo mismo que Ordesa y Monte Perdido, el Camino de Santiago y las pinturas rupestres del río Vero.

El Mudéjar se relaciona mucho con torres existentes en Zaragoza y Teruel pero lo podemos contemplar igualmente en Los Monegros, con construcciones que presentan cierta fusión con elementos góticos y renacentistas. Es característico el uso del ladrillo y de una ornamentación geométrica, sobre todo en los campanarios.

Esta ruta mudéjar monegrina está a caballo entre las provincias de Zaragoza y de Huesca, y la conforman las iglesias de Perdiguera, Leciñena, Alcubierre, Poleñino y Torralba de Aragón. Tal vez el ejemplo más destacado de todas ellas sea la de Santa Ana, en Alcubierre.

Ésta es una población que vio nacer a Mariano Gavín, más conocido como el bandido Cucaracha. Es posible que este apelativo lo recibiese por su vestimenta oscura y por su barba cerrada. Fue un caso paradigmático de lo que se dio en llamar bandolerismo.

Es algo que ha estado estrechamente ligado a la historia de la humanidad. Se ha estilado en cualquier época y lugar, tanto por tierra, con los salteadores de caminos, como por mar, con los piratas. No obstante, si hay un momento y un territorio con los que se identifica el bandidaje, estos son el siglo XIX y España.

Encontrarse con bandoleros era uno de los atractivos, no siempre recomendable, que tenían los viajes que realizaban por este país artistas, escritores y aventureros románticos procedentes de Francia, Inglaterra y Alemania. Los bandidos eran uno de los arquetipos de la España rebelde y auténtica de aquel tiempo.

Aragón y sobre todo la provincia de Huesca no fueron ajenos a este fenómeno. Todo lo contrario. Hubo muchos casos de forajidos y uno de ellos fue el de El Cucaracha, que llegó a reclutar su propia partida o cuadrilla, formada por medio centenar de integrantes.

Lo que de él se conoce mezcla realidad y leyenda. La tradición oral ha perpetuado su figura y la ha adornado con rasgos propios de un Robin Hood monegrino, que robaba a los ricos para dárselo a los pobres. Así era visto por unos, mientras que otros, por el contrario, lo tenían por un criminal.

Se le dio muerte en un tiroteo en un corral de Lanaja. Se dice que había sido narcotizado por el boticario del lugar, que además había dado parte a las autoridades. Y también se cuenta que El Cucaracha llevaba en uno de sus bolsillos una carta dirigida a Alfonso XII, recién llegado al trono español, en la que le pedía su indulto.

Puestos a imaginar historias, ¿cuántas veces este tal Mariano Gavín y sus secuaces debieron de otear las vertientes altoaragonesa y zaragozana de la serranía de Alcubierre? Seguro que estuvieron y se cobijaron en las cuevas de San Caprasio, de origen inmemorial.

Los Monegros presentan, por otro lado, un entramado conformado por numerosas carreteras secundarias, con la reivindicación sempiterna por parte de los habitantes de este territorio de que se mejoren en todos sus aspectos: anchura, estado del asfalto y señalización.

La aspiración permanente es tener una buena conexión viaria con los ejes de gran capacidad que comunican Huesca, Zaragoza y Lérida, ya que esta comarca se encuentra justo en el triángulo geográfico que forman esas tres ciudades. Tal demanda se observa vital para la economía y, por tanto, para las gentes de la zona.

Sariñena es la capital de Los Monegros y allí se celebra una feria que muestra la realidad socioeconómica de este territorio. Es un certamen industrial, agrícola y ganadero que lleva por nombre FEMOGA. Es un punto de encuentro entre los habitantes de la comarca y es un escaparate de su actividad diaria, para la cual el agua constituye algo esencial.

Sí, hay desde luego un contraste muy acusado y notorio entre las cumbres nevadas de los Pirineos en invierno y los páramos desérticos de Los Monegros, con temperaturas de calor extremo en verano. Pero esa comparativa, ¿cómo llegaría a ser sin el concurso del agua?

Este recurso circula a través de canales y tuberías, generando toda una actividad económica, social y vital. Los monegrinos lo siguen mirando con anhelo, ilusión y proyectos de futuro, para seguir reproduciendo año a año el milagro del agua en forma de vida.

Continuará.

Este texto es obra de Alberto Cebrián.

HUESCA, HIJA DE PYRENE. PRÓLOGO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-un-territorio-siempre-vivo-prologo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA JACETANIA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-jacetania-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. ALTO GÁLLEGO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-alto-gallego-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. SOBRARBE:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-sobrarbe-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA RIBAGORZA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-ribagorza-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. HOYA DE HUESCA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-hoya-de-huesca-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. SOMONTANO DE BARBASTRO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-somontano-de-barbastro-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. CINCA MEDIO:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-cinca-medio-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA LITERA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-litera-un-territorio-siempre-vivo/

HUESCA, HIJA DE PYRENE. BAJO CINCA:

https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-bajo-cinca-un-territorio-siempre-vivo/

4 de septiembre de 2026 |
Ir a Arriba