El presidente nacional de ASAJA, Pedro Barato, ha comparecido en rueda de prensa celebrada en Zaragoza junto con representantes de esta organización agraria en el valle del Ebro: Aragón, Navarra, La Rioja y Lérida. Ésta es una de las zonas más castigadas por las heladas de hace unos días. Han reclamado un “cambio en el sistema de seguros agrarios ante la subida de las primas y el recorte de las coberturas en distintos cultivos, antes de que se produzca el abandono de la contratación por parte de muchos productores que ya no encuentran en el seguro una herramienta útil para estabilizar sus rentas cuando sufren siniestros en sus explotaciones”.
Pedro Barato ha criticado que “Agroseguro esté haciendo lo que le da la gana con la única herramienta de protección con la que cuenta el sector para afrontar los riesgos que implica un clima cada vez más extremo y variable”. Ha señalado como “graves los fallos de funcionamiento del actual sistema de seguros derivados, casi todos; del interés denodado de Agroseguro por priorizar la obtención de sus máximos beneficios a corto plazo; y de la pasividad de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA), dependiente del Ministerio de Agricultura, en lugar de ejercer una labor de coordinación, con eficacia y eficiencia, de todos los agentes implicados”.
El presidente de ASAJA ha solicitado también “ayudas directas, vengan de donde vengan, y procedan de donde procedan, para ayudar a los productores afectados, como así ha sucedido en otros sectores económicos”.
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Unión de Uniones alerta de “la evolución negativa que se vive en el tejido rural español, con una pérdida de más de once mil empresas agrarias en los últimos cuatro años; es un cuatro por ciento sobre el total”. Señala que “esta tendencia es contraria a la del resto de sectores económicos, en los que crece tanto el número de firmas como el empleo”. Explica que “los datos reflejan claramente la crisis que atraviesa el sector agrario como consecuencia de unos precios que no llegan a compensar el encarecimiento de los costes productivos”. Habla de “crisis que han disparado los costes de los inputs, situaciones catastróficas sufridas en los últimos años, cadena alimentaria que no garantiza precios que compensen los gastos de las explotaciones y presión regulatoria cada vez más intensa”. Añade: “El problema está sobre todo en que, con estas perspectivas, no hay joven que se incorpore”.













