Representantes de distintas instituciones de las provincias de Huesca, Zaragoza y Lérida se han reunido en la sede de la Comarca del Bajo Cinca, con el fin de hacer un frente común ante el problema de las heladas. Esta reunión se celebra tras los daños que se produjeron en frutales y almendros por las bajas temperaturas de los primeros días de abril. Piden apoyo a los gobiernos de Aragón y Cataluña, dado el perjuicio que han sufrido los agricultores de forma directa y la industria auxiliar de forma indirecta. Han calculado unas pérdidas de unos trescientos millones de euros en Aragón y unos cuatrocientos en Lérida. Estas pérdidas se suman a las sufridas en 2021. Los representantes territoriales reunidos hablan igualmente de “falta de unos seguros agrarios realistas y adaptados a las explotaciones, siendo poco atractivos para los agricultores y que no incentivan que sean contratados”.
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Asociación de Comercio de Cereales de España: “La cosecha cae tras el récord del año pasado pero se mantiene en registros comparables a la media histórica”
La Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE) presenta una nueva estimación de cosecha de cereales de invierno, relativa a este 2026: “Las previsiones iniciales empeoran, cayendo la recolección en un veintinueve por ciento en comparación con el año pasado; no obstante, se mantiene en registros propios de la media histórica”. El informe continúa diciendo: “Va a haber una producción de casi quince millones y medio de toneladas de cereal de invierno. La cebada sigue siendo el cultivo mayoritario, mientras que el trigo duro acusa la caída más importante. Castilla y León es el motor cerealista de España, concentrando, junto con Castilla-La Mancha y Aragón, más del setenta por ciento de la producción”.
La conclusión que presenta ACCOE sobre la evolución de esta campaña es la siguiente: “Refleja la típica volatilidad climática que caracteriza la agricultura española de secano. Los datos confirman que estamos ante un año de corrección natural. Sin embargo, este descenso de la producción nacional implicará recurrir en mayor medida al exterior para cubrir las necesidades de materias primas del país, lo que activará los flujos de importación, pondrá en valor las redes logísticas que los operadores han consolidado a lo largo de los años y obligará a todos los componentes de la cadena de producción y valor a estar muy pendientes de los mercados internacionales”.













