Investigadores de la Unidad de Producción y Sanidad Animal del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) presentan un total de 17 comunicaciones en el 72 Congreso Anual de la Federación Europea de Producción Animal (EAAP), que tiene lugar desde este lunes 30 de agosto hasta el viernes 03 de septiembre en Davos (Suiza).
Este congreso anual se presenta como “el más importante de ciencia animal en Europa”, reuniendo cada año a investigadores de todo el mundo para discutir los últimos avances científicos.
Hay que recordar que Isabel Casasús, investigadora del CITA, es la presidenta de la federación citada. Va a estar al frente de la sesión plenaria del congreso, que tratará sobre las Múltiples Funciones de la Ganadería para un Desarrollo Sostenible.
En la reunión se presentan trabajos en los cuales han participado 16 investigadores del CITA: Claudia Baila, Alberto Bernués, Juan Ramón Bertolín, Mireia Blanco, Isabel Casasús, Javier Ferrer, Margalida Joy, Kenza Lakhssassi, Sandra Lobón, Daniel Martín-Collado, Enrique Muñoz Ulecia, Agustí Noya, Karina Orquera, Guillermo Ripoll, Albina Sanz y Alicia Tenza.
Los trabajos presentados recogen los frutos de diversos proyectos de investigación financiados por el Gobierno de Aragón (a través del Fondo de Inversiones de Teruel), el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA), la Agencia Estatal de Investigación y la Unión Europea.
Del proyecto europeo H2020 GENTORE “Optimización de la eficiencia y resiliencia en ganado vacuno”, liderado por Isabel Casasús, se presentan varias comunicaciones que versan sobre los efectos de la subnutrición alimentaria en diversos parámetros metabólicos y productivos en vacas de carne, que afectan a la sostenibilidad de los sistemas ganaderos de pastoreo de montaña.
Del proyecto europeo AnimalFuture “Guiando los sistemas de producción animal hacia un futuro sostenible” (ERA-NET SusAn), cuya contraparte española fue liderada por Alberto Bernués, se presentan los resultados de innovaciones como el pago por servicios ambientales y el etiquetado de calidad en explotaciones de ovino en extensivo en Aragón.
Otras comunicaciones, cuyo investigador principal es Daniel Martín-Collado, versan sobre aspectos de cambio global, como la huella energética de la producción de carne o la selección de animales resistentes al estrés por calor.
Del proyecto INIA “Optimización del uso de recursos proteicos mediterráneos en la cría de corderos ligeros”, liderado por Margalida Joy, se presentan varios trabajos sobre la inclusión de esparceta (Onobrychis vicifolia) en dietas de cebo de los corderos y sus efectos sobre parámetros productivos y de calidad de carne.
En cuanto al proyecto INIA “Efectos de la alimentación materna sobre el desarrollo embrionario y la descendencia: Implicaciones en la eficiencia productiva de la vaca nodriza”, liderado por Albina Sanz, se presentan resultados sobre subnutrición de las vacas nodrizas durante el último tercio de gestación y sus efectos sobre el crecimiento de las futuras novillas, así como sus características reproductivas y metabólicas.
Dentro del proyecto INIA “Factores genéticos implicados en la estacionalidad reproductiva en ovino de carne con efecto macho en Rasa Aragonesa”, liderado por Jorge Hugo Calvo, investigador ARAID, se presenta un estudio genómico para identificar genes implicados en la ganancia media diaria de los corderos y las reservas corporales de ovejas en pastoreo.
Además, se presentan dos comunicaciones con los efectos de la inmunocastración porcina sobre las sales, compuestos volátiles y la calidad de la grasa de los jamones curados de Teruel. Estas comunicaciones se enmarcan en el proyecto “La inmunización contra GnRH porcina como estrategia de bienestar animal y de mejora de la calidad del Jamón DOP Teruel” (proyectos FITE y AEI), liderados por Mariángeles Latorre (Universidad de Zaragoza) y Mireia Blanco (CITA).
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Agentes del sector logístico agroalimentario analizan en Zaragoza las vulnerabilidades de la cadena y el papel de la innovación para crecer en seguridad y competitividad
ALIA —Clúster de Logística de Aragón— ha reunido en Zaragoza a agentes de este sector para analizar las vulnerabilidades de la cadena logística agroalimentaria y los retos de la innovación. El evento ha contado con dos mesas redondas.
PRIMERA MESA REDONDA
Algunas de las cuestiones que se han abordado son éstas: ¿cómo se logra el equilibrio entre el elevado consumo energético en la cadena de frío y la reducción de emisiones? ¿Hasta qué punto el software permite anticipar roturas de stock? ¿Cómo se gestiona el estrés operativo de las flotas para garantizar el producto fresco? Han intervenido Jorge Falcón, de Carreras Grupo Logístico; Alberto Domínguez, de bonÀrea; Eduardo Costa, de Grupo Costa; y Guillermo Saldaña, de Panishop.
En la sesión se ha hablado de cómo enfrentarse a las grandes crisis y disrupciones, y se ha puesto de relevancia “la importancia de contar con planes de contingencia”. Jorge Falcón ha indicado, al respecto, que “son planes de reacción que se trabajan tanto internamente como con los clientes, y en los que se planifican cuestiones como las entregas o cómo gestionar las caídas”. Alberto Domínguez ha subrayado “la importancia de adaptarse en caso de sobrecostes para que no los asuma el cliente final”. Y Eduardo Costa ha destacado “las exigencias de la logística de animales vivos, ya que se viene de pandemias con elevados costes para el sector”.
SEGUNDA MESA REDONDA
La segunda mesa redonda ha estado dedicada al futuro del sector y ha reunido a Teresa de la Cruz, Project Manager de Zaragoza Logistics Center; Darioleta Aranda, de Disaragon; y Jesús Estrada, de Ako. Han compartido su visión sobre la innovación, digitalización y eficiencia como palancas clave para reforzar la seguridad y competitividad. El papel de los gemelos digitales en las simulaciones de macro-shocks, el reto térmico de las rutas de frío de última milla y las herramientas predictivas se han tratado en este bloque.
Teresa de la Cruz ha dicho: “La tecnología y el poder del dato están ahí; la cuestión es cómo y cuándo usar el dato. Verdaderamente no se está explotando; es un problema de confianza”. A este respecto, Jesús Estrada ha añadido “la cuestión de que las empresas asuman la cultura de la inversión, en el sentido de que se vea como un valor añadido y no como un coste; si demuestras con datos el retorno logrado de la inversión, la idea cambia”.













