El Gobierno de Aragón, con su presidente Javier Lambán a la cabeza, se ha reunido con los regantes del Jalón para abordar el problema que se ha generado con la sentencia judicial contraria al embalse de Mularroya, en la provincia de Zaragoza.
El Ejecutivo aragonés pide al Ministerio para la Transición Ecológica que presente recurso de casación ante el Tribunal Supremo, con el fin de que se concluyan las obras de construcción de este embalse.
Javier Lambán ha estado acompañado por el consejero de Agricultura, Joaquín Olona. Han recibido en el Edificio Pignatelli al presidente y al secretario de la Junta Central de Usuarios del Río Jalón, Jesús Ángel Lamuela y Ángel Goñi.
Joaquín Olona ha afirmado que “adoptaremos todas las acciones políticas e institucionales necesarias para garantizar la continuidad de las obras del embalse de Mularroya hasta su completa finalización”.
Ha anunciado igualmente que se ha acordado con el presidente de las Cortes de Aragón, Javier Sada, solicitar a la ministra Teresa Ribera la convocatoria de la Comisión de Seguimiento del Pacto del Agua.
Joaquín Olona argumenta que “en una geografía como la aragonesa, con un clima árido, sin regulación hidráulica no cabe hablar de agricultura”; considera esenciales las obras de Mularroya para la agricultura familiar, el regadío y la lucha contra la despoblación.
Otras noticias
Oviaragón defiende en el ámbito internacional mediterráneo “el valor de la ganadería extensiva y del ovino para afrontar crisis globales”
Oviaragón participó en el reciente Seminario Internacional sobre los Sistemas Ganaderos Mediterráneos, organizado por el CIHEAM Zaragoza y la FAO. Leticia Riaguas, veterinaria de la citada entidad cooperativa, habló de los retos y de las oportunidades del ovino.
Señaló que “este sector se enfrenta a una serie de obstáculos estructurales que son comunes a muchos países de la cuenca mediterránea, tanto del sur de Europa como del norte de África: falta de relevo generacional, presiones en el mercado llegadas desde modelos de producción intensiva, disminución del consumo de carne de cordero en ciertos segmentos de población y merma en los censos ganaderos”.
Oviaragón expone que, “a pesar de este complejo escenario, hay que reivindicar el papel de la ganadería extensiva y profesional, ya que se perfila como aliada indispensable frente a las crisis globales: es una herramienta clave para combatir la despoblación, mitigar los efectos del cambio climático (gracias a la gestión del territorio y prevención de incendios) y satisfacer la creciente demanda de alimentos de alta calidad y proximidad”.
La FAO ha anunciado su nuevo plan de acción para la transformación sostenible de la ganadería, basado en la cooperación internacional, innovación tecnológica, desarrollo rural y transferencia de conocimiento desde los centros de investigación directamente al campo”.












