El plazo de presentación de solicitudes de las ayudas del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) del sector agroalimentario, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, se iniciaba este pasado 23 de enero, lunes. Finalizará el 28 de febrero, martes. Estas ayudas corresponden al anuncio publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el día 29 de diciembre pasado.
El montante de las ayudas para este 2023 se sitúa en quinientos diez millones de euros. Trescientos diez millones es el presupuesto para ayudas en forma de subvención y doscientos millones en forma de préstamos, con la posibilidad de incrementarse en doscientos millones adicionales. El objetivo es el “fortalecimiento industrial”.
Podrán acogerse a las ayudas establecidas “las agrupaciones sin personalidad jurídica propia que hayan establecido, antes de la presentación de la solicitud, un acuerdo interno que regule el funcionamiento de la misma, y que cumpla los requisitos establecidos en la orden”.
Estas agrupaciones deberán estar conformadas por un mínimo de cuatro entidades y un máximo de sesenta entidades. Sólo podrán formar parte de las mismas las sociedades mercantiles privadas, sociedades cooperativas y sociedades agrarias de transformación.
Otras noticias
La profesión veterinaria propone, ante el bloqueo del estrecho de Ormuz, que se fomente la recuperación de nutrientes a partir de residuos orgánicos ganaderos
La Organización Colegial Veterinaria (OCV) propone, ante el bloqueo del estrecho de Ormuz, en Oriente Próximo, que se fomente “la recuperación de nutrientes a partir de residuos orgánicos ganaderos”. Señala que “la guerra de Irán está causando un déficit importante de fertilizantes nitrogenados, vitales para la agricultura y la producción de alimentos”. Urge por ello a apostar por “un sistema alternativo basado en estiércol, purines y otros subproductos, y en la producción de hidrógeno verde a partir de energías renovables, construyendo sistemas alimentarios más resilientes y descentralizados”. Gaspar Ros, catedrático de la Universidad de Murcia, indica que “la guerra de Irán ha confirmado nuevamente la vulnerabilidad estratégica que genera la dependencia en materia de recursos concentrados geográficamente”.













