Más de 10.000 veterinarios trabajan durante el estado de alarma en granjas, instalaciones acuícolas, mataderos, industrias alimentarias, empresas distribuidoras, restauración colectiva, servicios oficiales de salud pública e inspección, laboratorios de análisis y control aduanero para garantizar el abastecimiento a la población y la seguridad alimentaria en España.
El presidente de la Organización Colegial Veterinaria (OCV), Luis Alberto Calvo, destaca la labor de estos profesionales, cuyo papel es “imprescindible para asegurar a los ciudadanos el abastecimiento en todos sus sentidos: Disponibilidad, acceso, uso y estabilidad de los recursos”.
Agradece a los veterinarios que, a pesar de las dificultades, “se mantengan en sus puestos de trabajo para contribuir de forma decisiva a que funcione con normalidad la cadena de valor alimentaria, y el consumidor tenga la certeza de que estará abastecido durante esta crisis de salud pública”.
Luis Alberto Calvo subraya que “este trabajo es posible, obviamente, gracias a que millones de hombres y mujeres de toda la cadena de producción, desde la granja a la mesa, también mantienen su actividad, lo que evidencia la solidez de todo el sistema agroalimentario español”.
El presidente de la OCV recuerda igualmente que “otros muchos miles de veterinarios prestan servicio a la sociedad, en medio del Estado de Alarma, en aspectos tan esenciales como atender las urgencias de los animales domésticos, velar por la fauna silvestre y el entorno natural, salvaguardar el comercio exterior alimentario, y mantener la actividad investigadora para, entre otras muchas cuestiones, contribuir en la búsqueda de vacunas contra el coronavirus COVID-19”.
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