El agro inició el año 2020 envuelto en una sucesión de movilizaciones, dada la situación que viven agricultores y ganaderos en España. Las protestas se encuadraron en la campaña “Agricultores al límite”. Todo ello quedó en stand by como consecuencia de la crisis sanitaria de la COVID-19.
La presentación del Anuario de la Agricultura Familiar 2020, editado por UPA y la Fundación de Estudios Rurales, ha servido para retomar las reivindicaciones del agro.
Sobre todo se habla de precios justos en origen. Y se indica que hay sectores, como el agroalimentario, que han demostrado su carácter esencial para la sociedad, más allá de su impacto en el Producto Interior Bruto del país.
A la presentación de este Anuario 2020 acudió el ministro de Agricultura, Luis Planas, el cual defendió la agricultura familiar. Habló de la nueva Política Agraria Común (PAC) y de la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Respecto a la primera dice que España va a defender en el Consejo Europeo una dotación presupuestaria suficiente.
Y respecto a la segunda incide en el objetivo de la misma: “Conseguir reequilibrar la cadena alimentaria, dotar de transparencia a la formación de precios y fortalecer el poder negociador de los productores”.
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La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.












