El responsable técnico de UAGA-COAG, Teo Largo, participaba en la última sesión de la Semana Agraria de la Jacetania, en el marco de EXPOFORGA 2021 (Feria de la Jacetania). Allí lamentaba el cambio de posición que parece haber adoptado el Gobierno de España en cuanto a la eliminación de los derechos históricos de la Política Agraria Común (PAC).
Teo Largo compara lo que decía el Ministerio de Agricultura en septiembre de 2020 con lo que parece afirmar en el momento presente, justo en vísperas de que se alcance un acuerdo europeo sobre la nueva PAC y de que se sienten las bases políticas de su aplicación en España.
UAGA-COAG dice que el Ministerio de Agricultura hablaba en septiembre de la desaparición de los derechos históricos en 2024-2025, con lo que las ayudas dependerían de la superficie agrícola de cada año. Y añade que en el momento presente se habla de mantener los derechos históricos hasta 2026, con una convergencia en esa fecha del 85 por ciento.
Teo Largo indica que seguirá habiendo una reserva nacional de derechos, orientada, como hasta ahora, a jóvenes y a quienes inician la actividad agraria.
Esta organización profesional teme, por otra parte, que finalmente agricultor genuino (figura que marcará el cobro de ayudas de la PAC) incluya a todo el mundo que se dedica de una u otra forma a la agricultura y ganadería, no primando a los profesionales que perciben de esta actividad más del 50 por ciento de sus ingresos.
Otras noticias
La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.












