“La correcta lectura del escenario internacional y la capacidad de adaptación serán determinantes para consolidar la presencia del jamón español en un mercado cada vez más volátil y competitivo”. Es una de las afirmaciones centrales del XIII Congreso Mundial del Jamón, celebrado en Granada. Javier Sierra, consejero de Agricultura en la Embajada de España en Washington (Estados Unidos), presentaba la ponencia “La actual geopolítica de Estados Unidos y su influencia en la comercialización del jamón”. Hace referencia a “cómo el giro de este país hacia políticas más proteccionistas está impactando directamente en el comercio del jamón español, tanto a través de la imposición de aranceles adicionales como mediante la revisión de acuerdos comerciales”. Y añadía: “En este contexto, el reto del sector jamonero no es sólo competir en calidad, sino anticiparse a un entorno donde las decisiones políticas influyen sobre los costes de producción y los tiempos de acceso al mercado”.
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XIII Congreso Mundial del Jamón: “La innovación y la sostenibilidad deben marcar la hoja de ruta de este sector para seguir siendo competitivos”
El XIII Congreso Mundial del Jamón se celebra en Granada de martes a jueves (días 28, 29 y 30 de abril de 2026). En la primera jornada de esta cita se incidió en la importancia de que “la innovación y la sostenibilidad marquen la hoja de ruta de este sector para asegurar que continúa siendo competitivo en los mercados exteriores”.
El profesor Carlos Buxadé analizó el papel del sector porcino en el actual tablero geopolítico y alertó de que, “a pesar de preverse un crecimiento de la demanda de carne del cincuenta por ciento para 2050, debe acometerse una reestructuración inmediata, basada en la digitalización y en la reducción de emisiones”.
Julio Tapiador, del Instituto Internacional del Jamón (Interham), y Davide Calderone, de la Asociación Industrial de Carne y Embutidos de Italia (Assica), abordaron el impacto de la fiebre porcina africana, señalando que “en países como Italia ha provocado pérdidas de hasta veinte millones de euros al mes en exportaciones”. Se incidió en “la necesidad de reforzar el reconocimiento internacional de la seguridad de los productos curados”.
Pere Gou, del IRTA de Cataluña, centró su intervención en “la transformación del proceso de secado del jamón mediante inteligencia artificial, una tecnología que permite optimizar en tiempo real variables como la temperatura o la humedad, mejorar la calidad del producto y avanzar hacia modelos de producción más eficientes y sostenibles”.













