La segunda mesa de debate celebrada en el X Foro Nacional de Desarrollo Rural, en el marco de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA) de Zaragoza, se tituló “Planificación fiscal en la empresa agraria: equilibrio entre cumplimiento y desarrollo”.
En ella se habló sobre “la importancia de planificar con tiempo el futuro de una explotación, hablando y meditando cada decisión, tanto en lo referente a su posible ampliación como a la transmisión a la siguiente generación de la familia”.
José Antonio Domínguez, gerente comercial de Negocio Agroalimentario de Ibercaja, expuso que “esta mesa redonda pretendía ser una invitación a reflexionar sobre el futuro de una explotación agraria, dado que no sólo hay que gestionar el día a día de forma adecuada, sino que debe haber una planificación del medio y largo plazo, tanto en una hipotética ampliación como para llevar a cabo el relevo generacional”.
Enrique González, socio-director de Aragón y asesor fiscal en RBH Global, indicó que “muchas empresas agrarias funcionan en la actualidad con una complejidad que contrasta con la gestión fiscal simplificada en la que están integradas; aquí entra en juego la necesidad de decidir cuándo es el momento acertado para pasar del régimen de módulos al de estimación directa”.
Apuntó que “esta transición es observada por los agricultores y ganaderos como algo traumático pero, en cambio, no debe ser visto así, ya que la estimación directa permite al propietario medir mucho mejor la realidad de su empresa y, por ello, puede utilizar esa información como una herramienta a su favor”.
Luis Orodea, subdirector adjunto de Análisis, Coordinación y Estadística, del Ministerio de Agricultura, reconoció que “son muchísimas más las explotaciones que se rigen por módulos que por estimación directa”.
Habló de varias peculiaridades. Una de ellas se refiere al hecho de que “Aragón tiene el mayor importe medio en el Impuesto de Sociedades, junto con Murcia, aunque la mayoría de contribuyentes se sitúan en Andalucía, Cataluña, Castilla-La Mancha, y Castilla y León”.
Juan Linares, director de la Asesoría Fiscal de Ibercaja, señaló que “el asesoramiento que se ha de dar desde un banco debe ser amplio; nos centramos mucho, habitualmente, en lo financiero pero hay que aludir también a lo fiscal y a lo jurídico, y ello sin olvidar qué situación personal y familiar tiene el interesado”.
Aclaró en este punto que “no sólo hay que analizar, sino que es fundamental reflexionar sobre la información de la que dispongamos, de cara a que la planificación y la toma de decisiones sean acertadas”.
Juan Linares reconoció que, “en muchas ocasiones, la transmisión de una explotación agraria de una generación a otra se va dejando en el tiempo; sin embargo, debe afrontarse con perspectiva y a largo plazo”.
Considera que “lo primero que deben hacer las dos generaciones es hablar, para poner encima de la mesa las circunstancias personales y la vocación futura del hijo o los hijos”.
Concluye que “la improvisación no es una buena fórmula a la hora de afrontar el futuro de una empresa agraria”. Dice que “todo se debe meditar con tiempo”. Y añade: “Hay algo muy importante que una buena planificación a largo plazo aporta: paz familiar”.
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