“Desarrollo rural y desarrollo urbano: innovación y complementariedades” fue el título de una de las mesas de trabajo de la “Conferencia sobre el vínculo entre campo y ciudad”, que celebró en Zaragoza la Alianza Agroalimentaria Aragonesa. Se lanzó una pregunta referida a cómo mantener población en el medio rural si la agricultura familiar parece tener poco futuro. Vicente Pinilla, de la Universidad de Zaragoza, indicó que se está reduciendo el empleo agrario pero, por el contrario, existe la posibilidad de apostar por otras actividades económicas, como la explotación forestal y el turismo.
Lo que está claro para todos los integrantes de la citada mesa de trabajo es que “sin rentabilidad no hay desarrollo rural”. Y que la movilidad es fundamental, con el fin de poder acceder a los servicios públicos y a las ofertas privadas de los distintos sectores. Por ello, si antes hubo un éxodo rural con “viajes de ida sin vuelta”, ahora hay un movimiento de personas continuo entre lo rural y lo urbano.
Se expuso igualmente que se observa una doble realidad en el medio rural, dado que, por una parte, están los neorrurales, que apuestan por las nuevas tecnologías (por ejemplo, para el teletrabajo), y, por otra, la gente mayor que siempre ha vivido en su pueblo.
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Oviaragón defiende en el ámbito internacional mediterráneo “el valor de la ganadería extensiva y del ovino para afrontar crisis globales”
Oviaragón participó en el reciente Seminario Internacional sobre los Sistemas Ganaderos Mediterráneos, organizado por el CIHEAM Zaragoza y la FAO. Leticia Riaguas, veterinaria de la citada entidad cooperativa, habló de los retos y de las oportunidades del ovino.
Señaló que “este sector se enfrenta a una serie de obstáculos estructurales que son comunes a muchos países de la cuenca mediterránea, tanto del sur de Europa como del norte de África: falta de relevo generacional, presiones en el mercado llegadas desde modelos de producción intensiva, disminución del consumo de carne de cordero en ciertos segmentos de población y merma en los censos ganaderos”.
Oviaragón expone que, “a pesar de este complejo escenario, hay que reivindicar el papel de la ganadería extensiva y profesional, ya que se perfila como aliada indispensable frente a las crisis globales: es una herramienta clave para combatir la despoblación, mitigar los efectos del cambio climático (gracias a la gestión del territorio y prevención de incendios) y satisfacer la creciente demanda de alimentos de alta calidad y proximidad”.
La FAO ha anunciado su nuevo plan de acción para la transformación sostenible de la ganadería, basado en la cooperación internacional, innovación tecnológica, desarrollo rural y transferencia de conocimiento desde los centros de investigación directamente al campo”.
















