UAGA-COAG presenta un informe de daños provocados por las tormentas de la semana pasada en las comarcas aragonesas de Campo de Belchite y Cinco Villas. Reclama “coordinación entre administraciones públicas para la reconstrucción de las infraestructuras destruidas por la riada del Aguasvivas”. Señala, así mismo, que “el granizo destrozó parcelas de hortaliza y cereal en las Cinco Villas”.
CAMPO DE BELCHITE
El informe de UAGA-COAG al respecto es el siguiente:
“Cuatro días después de la tormenta y el posterior desbordamiento de los ríos Cámara y Aguasvivas, es imposible calcular los daños en las parcelas de cultivo, naves agrícolas y granjas. En los pueblos afectados, la gente ha priorizado las necesidades colectivas y la recuperación de las infraestructuras públicas destrozadas por la riada, así como la colaboración en la limpieza de las viviendas más afectadas. Sí se citan la necesidad de reconstruir el puente de la carretera que va a Azuara; el abastecimiento de agua, tanto para los pueblos como para las granjas; y las afecciones en la vega o zona de huerta del Aguasvivas. Además, parcelas de cereal han quedado totalmente destruidas, bien porque el agua se ha llevado la tierra, bien porque ha dejado depositados materiales arrastrados, como troncos, cañas y piedras”.
CINCO VILLAS
Lo apuntado por UAGA-COAG en este caso es lo siguiente:
“Las virulentas tormentas acompañadas de granizo que descargaron la tarde del pasado viernes y sábado dejaron cuantiosos daños en las parcelas de hortaliza y cereal en la comarca de las Cinco Villas, siendo los municipios más afectados Sádaba, Sos del Rey Católico, Tauste, Castejón de Valdejasa, Erla y Luna. Las tormentas de los días 13 y 14 de junio arrasaron las parcelas de tomate, cebolla y puerro en Tauste y Sádaba. El cereal de invierno también fue muy castigado por el granizo. Los daños en el trigo varían según las zonas, oscilando entre el setenta por ciento en Sábada, Sos del Rey Católico, Erla y Luna, y el cien por cien en parcelas localizadas entre Tauste y Castejón. El maíz, todavía en fase inicial de desarrollo, también es otro de los cultivos que se han visto gravemente afectados por el pedrisco”.
Otras noticias
La Diputación de Huesca concede el Félix de Azara 2026 a los regantes de la provincia “por su contribución al medio ambiente y al desarrollo sostenible”
El pleno de la Diputación de Huesca ha aprobado por unanimidad conceder el XXVIII Galardón Félix de Azara a los regantes de toda la provincia. Esta institución, con su máximo reconocimiento, quiere “valorar el trabajo de este colectivo, representado por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña, a favor del medio ambiente y el desarrollo sostenible”. Argumenta que “esos dos sistemas no sólo riegan campos, sino que estructuran el territorio, hacen posible la vida en amplias zonas rurales y contribuyen a mantener un equilibrio entre actividad humana y medio natural”.
Al hilo de la concesión de este Galardón Félix de Azara, la Diputación Provincial de Huesca hace público el siguiente comunicado:
“Las grandes infraestructuras hidráulicas no han servido solamente para crear regadíos. La construcción de grandes canales y embalses ha llevado agua a rincones donde antes no la había. Gracias a estos sistemas, muchas poblaciones y miles de personas de nuestra provincia se aseguran el abastecimiento de agua potable incluso en tiempos de sequía.
Más allá del agua de boca, la red hidráulica ha transformado por completo la agricultura, convirtiendo tierras áridas en espacios fértiles y productivos. Hoy, este modelo sostiene miles de explotaciones agrarias y da soporte a una actividad económica que fija población, vertebra el territorio y contribuye a evitar el abandono y la degradación del medio rural.
Además, los regantes han apostado de forma clara por las nuevas tecnologías para la gestión del agua, desarrollando proyectos de digitalización, sistemas de telemando remoto, automatización de captaciones, sustitución de compuertas manuales por motorizadas, uso de energías renovables,… Una transformación tecnológica que tiene un fin ambiental directo: usar mejor el agua y mejorar la capacidad de respuesta del sistema.
Por todos estos motivos, la Diputación quiere reconocer a quienes, generación tras generación, han hecho posible todo esto: los regantes de nuestra provincia, que han sido y siguen siendo pieza fundamental en el desarrollo de nuestra tierra.
Premiar a los regantes es también reconocer una forma de entender el medio rural. Una forma basada en cuidar el agua, hacerla productiva sin despilfarro, compartirla entre territorios, tecnificar su gestión y convertir ese esfuerzo en prosperidad, empleo y cohesión territorial. Esa combinación entre naturaleza, trabajo humano e innovación conecta a la perfección con el espíritu de un galardón ambiental como el Félix de Azara”.













