Es una solicitud que se realiza tras los últimos ataques sufridos por ovejas en el Bajo Aragón. Oviaragón-Grupo Pastores señala que “esta medida evitaría el sufrimiento de los ganaderos y de sus ovejas, atacadas por una especie que no está implantada en nuestro territorio y que es incompatible con la subsistencia de los rebaños de ganadería extensiva, que tan importante papel desempeñan en el medio y que tantas dificultades tienen para su continuidad”.
Oviaragón-Grupo Pastores argumenta que “las medidas que se han aplicado y que se pueden aplicar por parte de las explotaciones afectadas, medidas preventivas o de protección del ganado (vallados, vigilancia, encierro en las parideras, mastines,…) van a resultar ineficaces puesto que cambian la naturaleza de la gestión de los rebaños, comprometiendo gravemente la continuidad de los mismos”.
Apunta también que “la extracción de estos animales en ningún caso afecta negativamente al estado de conservación de la especie”.
Y añade que “existen perjuicios importantes para el ganado en las explotaciones afectadas, como bajas por muerte y pérdidas indirectas (sacrificios de animales heridos, disminución de la producción, costes extras de la alimentación y el manejo,…), que deben ser atendidas y compensadas por parte de nuestra administración autonómica de forma rápida y en su totalidad”.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













