Oviaragón participó en el reciente Seminario Internacional sobre los Sistemas Ganaderos Mediterráneos, organizado por el CIHEAM Zaragoza y la FAO. Leticia Riaguas, veterinaria de la citada entidad cooperativa, habló de los retos y de las oportunidades del ovino.
Señaló que “este sector se enfrenta a una serie de obstáculos estructurales que son comunes a muchos países de la cuenca mediterránea, tanto del sur de Europa como del norte de África: falta de relevo generacional, presiones en el mercado llegadas desde modelos de producción intensiva, disminución del consumo de carne de cordero en ciertos segmentos de población y merma en los censos ganaderos”.
Oviaragón expone que, “a pesar de este complejo escenario, hay que reivindicar el papel de la ganadería extensiva y profesional, ya que se perfila como aliada indispensable frente a las crisis globales: es una herramienta clave para combatir la despoblación, mitigar los efectos del cambio climático (gracias a la gestión del territorio y prevención de incendios) y satisfacer la creciente demanda de alimentos de alta calidad y proximidad”.
La FAO ha anunciado su nuevo plan de acción para la transformación sostenible de la ganadería, basado en la cooperación internacional, innovación tecnológica, desarrollo rural y transferencia de conocimiento desde los centros de investigación directamente al campo”.
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Aragón recibe casi veinticinco millones y medio de euros en la Conferencia Sectorial de Agricultura para desarrollo rural y programas agrícolas y ganaderos
La Conferencia Sectorial de Agricultura, celebrada esta semana pasada, acordó conceder a Aragón casi veinticinco millones y medio de euros (de un montante global para toda España de doscientos veintiséis millones). En el caso concreto de Aragón, casi veinticuatro millones de euros se orientan a proyectos de desarrollo rural y el resto del dinero va destinado a programas agrícolas y ganaderos, y a la promoción del consumo de frutas, hortalizas y leche entre los escolares: el fomento de la apicultura recibe en torno a ciento ochenta y siete mil euros; la calidad de las variedades vegetales y certificación de materiales de reproducción, doscientos cinco mil; el fomento de las razas autóctonas, ciento cincuenta mil; el control del rendimiento lechero, treinta mil; y los programas escolares de frutas y hortalizas, y de leche, algo más de un millón de euros.













