Varias personas vinculadas con el mundo de la investigación y la docencia han fundado la Asociación Nacional de Agricultura de Precisión (ANAP). Se encuentra entre ellas Javier García Ramos, director de la Escuela Politécnica Superior de Huesca. El primer presidente de ANAP es José María Terron, del Centro de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Extremadura.
La Asociación Nacional de Agricultura de Precisión se presenta como “organización española independiente y sin ánimo de lucro, que responde a la necesidad de promover la agricultura de precisión y facilitar la transformación digital agrícola en España, en línea con las directrices de sostenibilidad definidas por la Unión Europea”.
ANAP nace con la vocación de ofrecer “un espacio para el intercambio de conocimientos, experiencias y recursos de valor sobre agricultura de precisión y digitalización agrícola a fin de facilitar la obtención de los beneficios económicos, ambientales y sociales de su adopción por parte de las personas y entidades del sector agroalimentario”.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













